El culo de Natalie

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Sí, puede que sea solamente un ejercicio de estilo. Se podrá tachar de ser una bonita composición de escenografía vacía que no cuenta en realidad ninguna historia. Sí. Pero el culo de Natalie Portman valía la pena por sí sólo. Ahora en serio. Hace ya bastante tiempo que me gustan mucho las vacuidades de Wes Anderson. Este hombre vive en un universo paralelo cargado de un especial gracejo y una especie de suburbial melancolía. He aquí, en este marco genialmente surrealista, “El viaje a Darjeeling”.

Wes Anderson saca de los actores un lado atrayente y misterioso, una cara oculta de cada luna. Ninguna de sus caracterizaciones (más bien encarnaciones) podría sufrir un remake o la suplantación de personalidad de cambiar a sus actores. Jason Swartzman compone en su personaje de hermano colgado, bigotudo y maravillosamente pelele un ser de mirada irrepetible, un hombre que levitando en su burbuja vaga perdido y sólo entre las herejías del destino. Ya vimos en su día a esta especie de desterrado soñador en “Academia Rushmore”, la injustamente poco apreciada película de Anderson.

Poco podría decir de Bill Murray que no se haya repetido hasta la saciedad. Aunque en “El viaje a Darjeeling” aparece durante escasos segundos es suficiente para recordarle. Vive actualmente tocado por la varita mágica del mago de la genialidad. LLena una historia completa en dos minutos y sin decir una palabra. Atraviesa, desde el rodaje de “Lost in translation”, por un continuo estado de gracia. Murray no podía faltar como fetiche en una obra de Anderson. El caso de este breve viaje suyo al onírico Darjeeling es una continuación de sus últimos geniales personajes que, como en este caso, dan la impresión de haber perdido muchos trenes a la carrera en su vida. Hagamos una mención homenaje al profesor alcohólico y derrotado de “Academia Rushmore”, al camarero despistado que bebe café directamente a morro de la cafetera en “Coffée and Cigarrettes”, al tristón e inefable clon de Jacques Cousteau de “Life Aquatic”, y a ese genial par de galanes otoñales trasnochados y melancólicos de vuelta de todo de “Broken flowers” y “Lost in translation”. No se borrará de mi retina la escena del karaoke en la que cantaba la plúmbea canción de Roxy Music “More than less”. Quedará para la posteridad en mi memoria.

El culo de la Portman es mucho más atrayente que el de la Pataky. Ese culo lleno de cardenales en medio del maravilloso París del hotel Chevalier. No me cabe duda de que incluso Adrien Brody lo piensa. Brody es bastante más que el pianista polaco del film de Polansky. Aquí lo demuestra con cada paso, a cada trago que da al medicamento hindú psicotrópico y cada vez que se asoma boca abajo de su litera del tren con la napia judía colgando. Incluso el muchas veces irritante Owen Wilson está gracioso en esta road movie de trenes hacia ninguna parte. Insisto, bajaos las tres películas que cito de Wes Anderson de donde podáis y disfrutadlas un poco. Ya basta de historietas sobre soldados pistoleros en Irak.

thisisengland1.jpgAquí no acaba la cosa esta semana, y parece que todo va a ser positivo. Esta vez parece que durante siete días no despotricaré contra nada ni contra nadie. Se trata del descubrimiento de un especial niño cabrón. El genial Thomas Turgoose de “This is England”. El pequeño bastardo fue encontrado por casualidad por Sean Meadows en un suburbio al hacer el casting para la película. De entre la masa de críos acompañados por sus padres para intentar dar el estúpido salto a la fama surgió un niño que venía sólo y que exigió diez libras por pasar las absurdas pruebas. Todos lo miraron ojipláticos ante semejante cara dura. Gracias sobretodo a esta autenticidad Meadows ha conseguido una película vacía de maniqueísmo ambientada en la génesis de los movimientos SHARP y skin head, donde los perdidos proletarios buscan la salida a los sempiternos problemas existenciales del ser humano a través de las más variadas respuestas ideológicas, casi siempre cargadas de la capa de barniz de la superficialidad sólo para ocultar que en este mundo no hay respuestas para nada y que todo es una gran mentira. En medio de todo este bombardeo la limpia mirada de Turgoose, y su inconfundible carcajada. Id a verla, es una orden.

Es bastante tarde. Por fin hemos superado las semanas en las que se conmemora el nacimiento de Jesucristo. Sé que soy pesado con el tema del aborrecimiento de las fiestas, pero es un hecho que me parecen un coñazo. También es cierto que cada día se visten más, por suerte o por desgracia, de total cotidianeidad y desidia. Los días y los años van despojándose poco a poco de puntos de referencia y fechas trascendentes. Es la continua lucha encaminada a vivir sin números, sin puntos de partida ni finales. Una lucha imposible y, cada día me doy más cuenta, perdida, aunque si se ganara también resultaría infructuosa. Salud al 2008 y que no nos duelan las muelas del juicio. Menos nostalgia y lagrimitas. Los chicos no lloran. Amén.

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~ por Joputa en enero 8, 2008.

2 comentarios to “El culo de Natalie”

  1. Y por qué no sale el culo en la foto….

  2. Sin comentar el culo de la Portman, muy buena El viaje de Darjeeling y This is England y si es con la música The Cure de fondo, todo un acierto. Te agrego a mi blogroll.

    Saludos!

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