Bailando con borradores en la cabeza

“¡No sabe usted con quien está hablando!”Rafael Simancas dice que fue campeón de breack dance de joven. Ahora se explica todo. Con estos datos y antecedentes podemos sacar la conclusión de que tuvo una adolescencia, cuando menos, difícil. Y debió follar poco. En mi barrio los cuatro pobres pringaos que practicaban ese bailoteo sin igual eran perseguidos sistemáticamente por los malotes con sus motos robadas para obligarles a hacer el numerito ese en el que giraban haciendo el pino con un borrador de pizarra atado a la cabeza. A Simancas, en una de esas chanzas, le bajó la sangre demasiado al cerebro, se volvió un empollón acusica y comenzó a codearse con gente de alta alcurnia, como Tamayo y Sáez, que acabaron llevándole a terrenos pantanosos, lamentáblemente, sin dimisión. Tener unas notas tan sobresalientes impide a las meninges ejercer el noble arte de la autocrítica. Un conocido mío tiene los mismos síntomas, pero por exceso de ingesta de Clonazepán, curiosa similitud.

¡Oh!, estas imágenes de infancia traen recuerdos imborrables. ¿Qué habrá sido de Juan Guerra?. ¡Qué tiempos aquellos en que se acuñó la frase!: “no sabe usted con quien está hablando”. ¡Qué nostalgia!. Esos mítines de Alfonso Guerra, tan parecidos a los actuales de Zaplana, lanzando consignas vacías a borregos enfervorecidos, mitines en los que si te parabas a pensar en su mensaje tautológico te sentías como un extraterrestre de Alfa Centauro rodeado de habitantes del planeta Puerto Urraco.

Siempre he encontrado en Alfonso Guerra una similitud asombrosa con Largo Caballero, dedicado a adoctrinar corderos con vacuidades y luego a perder el culo para marcharse de Madrid en 1936, con los calzoncillos manchados ante el miedo a las tropas moras de Franco que atravesaban Extremadura. Aunque no hay mal que por bien no venga, y siempre uno está mejor sólo que mal acompañado, la pena es que algunos creen quesiempre su presencia es grata y no se van ni con agua caliente, como los sabañones, los forúnculos culeros y las almorranas.

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~ por Joputa en mayo 22, 2007.

3 comentarios to “Bailando con borradores en la cabeza”

  1. mi neurona no me da para disertar sobre politica, y menos a estos niveles, pero asi aprovecho para saludarte y decir “yo estuve en el blog de “melenas””. Por cierto, haber cuando inauguras la sección del gilipollas del dia (espero que no estés pensando en mi).

  2. Un día, mientras caminaba por la calle, un dirigente de un importante partido político es trágicamente atropellado por un camión y muere.
    Su alma llega al paraíso (se cree que por un error) y se encuentra en la entrada a San Pedro en persona.

    Bienvenido al paraíso. -le dice San Pedro
    Antes de que te acomodes, parece que hay un problema.
    Verás, muy raramente un alto político ha llegado aquí y no estamos seguros de que hacer contigo.

    Lo que haremos será hacerte pasar un día en el infierno y otro en el paraíso, y luego podrás elegir donde pasar la eternidad.
    Y con esto San Pedro acompaña al político al ascensor y baja, baja y baja hasta el infierno.

    Las puertas se abren y se encuentra justo en medio de un verde campo de golf.
    A lo lejos se ve un club y de pie delante de él están todos sus amigos políticos que habían trabajado con el, todos vestidos con traje de noche y muy contentos.

    Corren a saludarlo, lo abrazan y recuerdan los buenos tiempos en los que se enriquecían a costa del pueblo.
    Juegan un agradable partido de golf y luego por la noche cenan juntos en el club con langosta y caviar.
    Comparten la noche con hermosísimas y liberales jovencitas.

    Se encuentra también al Diablo, que de hecho es un tipo muy simpático y se divierte mucho contando chistes y bailando.
    Se está divirtiendo tanto que, antes de que se de cuenta, es ya hora de irse.
    Todos le dan un apretón de manos y lo saludan mientras sube al ascensor.

    El ascensor sube, sube, sube y se reabre la puerta del Paraíso donde San Pedro lo esta esperando.
    Ahora es el momento de pasar al paraíso,- le dice.
    Así que el político (inescrupuloso, ciertamente), pasa las 24 horas sucesivas pasando de nube en nube, tocando el arpa y cantando.

    Antes de que se de cuenta, las 24 horas ya han pasado y San Pedro va a buscarlo.
    -Ya has pasado un día en el infierno y otro en el paraíso. Ahora debes elegir tu eternidad. – Le indica San Pedro.
    El Hombre reflexiona un momento y luego responde:

    – Bueno,el paraíso ha sido precioso, pero creo que he estado mejor en el infierno.
    Así que San Pedro lo acompaña hasta el ascensor y otra vez baja, baja, baja y baja hasta el infierno.

    Cuando las puertas del ascensor se abren se encuentra en medio de una tierra desierta cubierta de mierda y desperdicios.
    Ve a todos sus amigos vestidos con trapos, recogiendo los desperdicios y metiéndolos en bolsas negras.

    Cuando las puertas del ascensor se abren se encuentra en medio de una tierra desierta cubierta de mierda y desperdicios.
    Ve a todos sus amigos vestidos con trapos, recogiendo los desperdicios y metiéndolos en bolsas negras.

    El Diablo lo mira, sonríe y dice:
    Ayer estábamos en campaña.
    Hoy…, ya votaste por nosotros.

  3. la única imagen que podría superar a Simancas bailando break-dance sería la de Gallardón en mallas preparando una coreografía con Leroy Jonhson

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