<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
	>

<channel>
	<title></title>
	<atom:link href="http://supersucker.wordpress.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://supersucker.wordpress.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 24 Nov 2009 01:48:28 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.com/</generator>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<cloud domain='supersucker.wordpress.com' port='80' path='/?rsscloud=notify' registerProcedure='' protocol='http-post' />
<image>
		<url>http://www.gravatar.com/blavatar/710ab8b95a180bc9da7b81f161c249f8?s=96&#038;d=http://s.wordpress.com/i/buttonw-com.png</url>
		<title></title>
		<link>http://supersucker.wordpress.com</link>
	</image>
			<item>
		<title>Anguille sous roche</title>
		<link>http://supersucker.wordpress.com/2009/11/23/anguille-sous-roche/</link>
		<comments>http://supersucker.wordpress.com/2009/11/23/anguille-sous-roche/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Nov 2009 21:56:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>joputa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Inclasificable]]></category>
		<category><![CDATA[After]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Rodríguez]]></category>
		<category><![CDATA[Anguille sous roche]]></category>
		<category><![CDATA[bochini]]></category>
		<category><![CDATA[Ciudad de los Angeles]]></category>
		<category><![CDATA[Cuesta de las perdices]]></category>
		<category><![CDATA[Foucault]]></category>
		<category><![CDATA[gato encerrado]]></category>
		<category><![CDATA[Hanna Arendt]]></category>
		<category><![CDATA[madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Marc Recha]]></category>
		<category><![CDATA[Petit Indi]]></category>
		<category><![CDATA[supersucker]]></category>
		<category><![CDATA[Ventura Pons]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://supersucker.wordpress.com/?p=741</guid>
		<description><![CDATA[
Mi pobre automóvil arranca con cierta dificultad, está un poco viejo, como mis tobillos. No hace demasiado frío, a pesar de que es noviembre y de que el sol ha caído por detrás de las montañas demasiado pronto. Circulo por una calle de dos carriles, la avenida Complutense, paraíso de la generación Ni-Ni y del [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=741&subd=supersucker&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/madridd.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-742" title="madridd" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/madridd.jpg?w=465&#038;h=252" alt="" width="465" height="252" /></a></p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/madridd.jpg"></a>Mi pobre automóvil arranca con cierta dificultad, está un poco viejo, como mis tobillos. No hace demasiado frío, a pesar de que es noviembre y de que el sol ha caído por detrás de las montañas demasiado pronto. Circulo por una calle de dos carriles, la avenida Complutense, paraíso de la generación Ni-Ni y del botellón del viernes por la noche. Un coche de policía me adelanta por la derecha pero, a unos metros de distancia, un autobús bloquea su trayectoria. Entonces yo acelero, me pongo a su altura, nos miramos, me sale una sonrisa cabrona,  freno para que caminemos exactamente en paralelo los de la gorrita y yo.  Cuando ellos llegan a la altura del autobús varado sobre su carril, encienden el intermitente de la izquierda, quieren salir del atolladero, pero yo aprovecho para frenar un poco más con el objetivo de que la fila que discurre detrás de mí se contraiga y deje a los servidores del bien parados, atrapados un ratito detrás del amable transporte público. No me gusta que nadie se cuele por la derecha. La existencia construye a la esencia, la precede. El ser humano pone un ladrillo tras otro, día a día, en su hijoputismo individual. El destino es una quimera, o una simple ensoñación, quién sabe.</p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/madrid-robert.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-743" title="madrid-robert" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/madrid-robert.jpg?w=255&#038;h=255" alt="" width="255" height="255" /></a>Mi madre se marchó del pueblo hacia Madrid nada más acabar la guerra. Desde aquella colina alcarreña en que habitaban ahora se divisan a lo lejos, cuando la contaminación o la bruma lo permiten, las cuatro torres de La Castellana, los faros que marcan a los barcos dónde se encuentran los escollos de la ciudad dormida. Pero aquellos escasos cincuenta kilómetros de distancia eran entonces un mundo. En la urbe, primero vivieron en lúgubres habitaciones de huéspedes alquiladas en el barrio de Argüelles. Más tarde se trasladaron a un piso en la calle Galileo, donde sobrevivieron a los años del hambre y el estraperlo. La tuberculosis campaba a su antojo y la Penicilina se vendía a precio de caviar del Caspio. Mi abuelo, al que no tuve el gusto de conocer, purgó sus penas en diversas prisiones. Salió del trullo en 1946. Para entonces mi madre hacía ya muchos años que no iba a la escuela. Cuenta ella que, una mañana, durante el recreo, arrastró de los pelos por todo el patio a una niña que la había llamado paleta. La maestra castigó sus ímpetus justicieros pegándola con una regla de madera sobre la punta de las uñas de los dedos. Mi progenitora se indignó, cogió sus bártulos y nunca más volvió por el colegio. Aprendió a dibujar al revés las letras y los números, curioso auto didactismo, y luego me enseñó a mí a trazarlos de la misma supuestamente errónea manera. Siempre odié la caligrafía, me alegro cada vez que veo morir a ese estúpido arte bajo la dictadura del teclado. Me sacaban a la pizarra para ver cómo no se debía escribir. Hicieron de mí un maestro falsificador al tratar de amoldarme a su estilo, ahora domino ambos, del derecho y del revés. Conseguimos sacar dinero de la cuenta de mi tío muerto con mi firma. En el banco no detectaron nada, pero había un límite de dinero a retirar de seiscientos euros diarios. Propuse a mis ancestros supervivientes que esquilmásemos aquella guita poco a poco, sin que hacienda se enterase. Pero la edad trae el miedo, ellos no quisieron jugar ese juego, prefirieron no defraudar al erario público. No tienen miedo a las bombas, a esas se acostumbraron muy bien de chicos, pero sí a los  bancos. Mi madre ve en la tele por las mañanas la serie protagonizada por Chuck Norris, un <em>brain training</em> muy instructivo en los tiempos que corren; cuando el espectáculo de hostias termina, cambia de canal y se distrae con “La ruleta de la fortuna”.</p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/bochini.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-744" title="bochini" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/bochini.jpg?w=255&#038;h=347" alt="" width="255" height="347" /></a>Durante un partido del mundial de fútbol de 1986, Maradona dijo al veterano mago Bochini, su ídolo de la infancia, cuando éste saltó al campo: “bienvenido, maestro”. Bochini solamente jugó tres escasos minutos durante aquel campeonato, pero de ese modo pudo saborear el honor de ganar la copa del mundo con Argentina. Sin embargo, el fino pasador porteño, leyenda de Independiente de Avellaneda, declaró días más tarde a los medios de comunicación que no se sentía campeón, que con esa escasa participación no era suficiente para formar parte de la historia.Dieguito el grande, el pelusa, barrilete cósmico, sintiéndose ofendido por tal gesto de su antiguo héroe, le contestó: “no se habrá sentido campeón, pero para cobrar acudió el primero”. En todas partes hay gato encerrado rondándole por las tripas a los humanos, o anguila bajo la roca, como dirían los franceses. Una anguila muy gorda corre bajo la roca del PP. Cobo llamó por teléfono a Gallardón y le declaró entre lágrimas, emulando a El Cordobés: “o esta tarde triunfo o llevarás luto por mí”. No se sabe si copió la lapidaria frase del mítico matador del salto de la rana o si lo hizo del infecto libro de Dominic Lapierre, pero el caso es que sacó la espada y la clavó en todo lo alto del lomo de Esperanza, hasta la bola. Dentro de ocho años, o de doce, cuando quede al fin un hueco vacante y surja la oportunidad de ser la primera hembra española presidenta, la señora Aguirre ya no tendrá edad de merecer en la arena de las vanidades políticas, será una tierna jubilada más dedicada a hacer calceta que a soltar discursos electorales absurdos, aunque la senectud se lleva mejor en el interior de un palacete, todo hay que decirlo. “¿Arde París?”, preguntó también vía telefónica Hitler al general Von Choltitz para asegurarse de que éste cumplía sus órdenes de prender fuego los Campos Eliseos al estilo de la Roma de Nerón. El Manzanares no es el Sena. Algo huele a podrido estos días en el poblachón manchego. Cuando los políticos madrileños hablan, su lenguaje se entiende menos que el de Zack de la Rocha entonando el “Bulls on parade”. Algo sucede cuando los bancos cierran sus sucursales. Hanna Arendt decía: “los procesos invisibles invaden las cosas”. El mes pasado echaron el cierre en La Caixa de enfrente de mi casa. No sentí pena. Sólo los chinos se atreven a abrir negocios ruinosos. A los viejos cañís nos quedan escasos rincones, quizás pronto solamente tendremos los bocadillos de voladores y tortilla en el Tiananmen de la Plaza Mayor o las bambas de nata de La Mallorquina. Incluso cerraron el mes pasado el Begin de Begin, echaremos de menos sus caipiriñas de garrafón.</p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/foucault.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-745" title="foucault" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/foucault.jpg?w=255&#038;h=308" alt="" width="255" height="308" /></a>En otoño, Madrid se ve invadido por un cortante viento del oeste que se cuela sibilino bajando por el valle que forma la cuesta de Las Perdices, entre el cerro de Garabitas y el monte del Pardo. Cuando anochece, desde el cerro de Los Locos se divisan relucientes las llameantes luces de freno de miles de coches, máquinas infernales que trepan a contraviento por esa pendiente que une la urbe con esos pueblos, ahora ciudades pijas dormitorio, habitados por las clases altas de la región. El aire es frío y seco en las colinas del foro, lo que obliga a abrigarse hasta las orejas incluso a los gays que hacen cruising correteando entre pinos y encinas en la Casa de Campo. Una chica escuálida entra en mi clase y se sienta en un banco al lado mío, se frota las manos para combatir el incipiente frío matinal que yo nunca siento. La miro de reojo mientras saca un bocadillo y lo deglute como si nada más ocurriese en el mundo, ronchando blasfema la corteza del pan durante el acto litúrgico de la enseñanza, como si ella fuese el último habitante de la tierra y los demás sólo sordas sombras. A continuación, bebe de una pequeña botella de Solán de Cabras como una vaca en el abrevadero, emitiendo un grosero sonido gutural con la garganta. El miembro docente del grupo, la voz cantante, un auténtico y genuino doble de Carlos Latre, habla y se apasiona contando la vida y milagros del genio Foucault, gesticulando y viviendo cada segundo de ese sueño que vive en su relato. Cada día entiendo más la distancia generacional, ese color en los cristales que aplica el tiempo a cada lente, comprendo a los espejos del callejón del gato que reflejan a cada uno en su edad. Me siento teletransportado entre ellos, botando como una piedra lisa lanzada sobre el agua que no deja rastro por donde pasa, como si no formara parte de lo que vivo. Me imagino pegando saltos hasta el techo, enzarpado hasta las cejas, dentro de la película “After” (sois muy grandes, Alberto Rodríguez y Santiago Amadeo). Me integro mejor en la oscuridad que pinta Marc Recha en su “Petit indi”, o entre el desconcierto vital de los personajes de la eterna película de Ventura Pons, mucho más que atravesando vuestra realidad cotidiana, vuestras costumbres, vuestros valores y vuestros fines.</p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/madrid1.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-746" title="madrid1" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/madrid1.jpg?w=255&#038;h=243" alt="" width="255" height="243" /></a>A pesar de todo, doy gracias a Dios por darme dedos para tocar en la oscuridad de mi cubil “My Funny Valentine”. Algunas canciones sólo pueden entonarse por la noche en la profundidad de nuestras cuevas, cuando el silencio abriga como una manta zamorana, cuando los tubos de escape no gritan y los camiones de reparto dejan de rugir para alimentar a la ciudad hambrienta. En el reino de la oscuridad Madrid está desnuda y todo suena mucho mejor. En un lugar de la Ciudad de los Angeles el marido de Sánchez se acuesta a las diez, como un monje, y no la deja ver “Gran Hermano” ni “Granjero busca esposa” (mis dos delicatessen catódicas favoritas). Este moderno eremita se ha negado a instalar un televisor frente al catre de su cuarto, él prefiere relajarse escuchando musiquita y leyendo Dios sabe qué cosas. Ni en los interrogatorios más siniestros Sánchez ha conseguido sacarle información alguna a cerca de sus ligues del pasado, es un hombre muy discreto. Ella ve los <em>realitys</em> a escondidas. Se despierta de repente, recostada sobre el sillón con la tele encendida, a las tantas de la madrugada, cuando todo ha terminado y sólo ponen Teletienda en un bucle hipnótico infinito. Quita la tele y  se acuesta silenciosamente al lado de su hombre. A los tres segundos de ponerse en posición horizontal planchando la oreja (uno, dos, tres…acción…) su garganta ya emite rugidos ensordecedores, gruñidos parecidos a los de la leona Elsa en “Nacida libre”. Vivir, roncar, tal vez soñar. Mañana será otro día y, si amanecemos, ya veremos lo que haremos. <em>Born free, as free as the wind blowwwww…</em></p>
<p><em>&lt;A Sánchez &#8220;corazón de león&#8221;, la que nunca llega al último párrafo&#8230;&gt;</em></p>
<p><em><br />
<span style="font-style:normal;"><br />
<span style="text-align:center; display: block;"><a href="http://supersucker.wordpress.com/2009/11/23/anguille-sous-roche/"><img src="http://img.youtube.com/vi/UOEIQKczRPY/2.jpg" alt="" /></a></span></span></em></p>
<p><em><span style="font-style:normal;"><br />
</span></em></p>
<p><a href="mailto:gachas@excite.com">gachas@excite.com</a></p>
  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/supersucker.wordpress.com/741/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/supersucker.wordpress.com/741/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/supersucker.wordpress.com/741/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/supersucker.wordpress.com/741/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/supersucker.wordpress.com/741/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/supersucker.wordpress.com/741/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/supersucker.wordpress.com/741/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/supersucker.wordpress.com/741/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/supersucker.wordpress.com/741/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/supersucker.wordpress.com/741/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=741&subd=supersucker&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://supersucker.wordpress.com/2009/11/23/anguille-sous-roche/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/9d52b218f1510b6402886bc431f93287?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">joputa</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/madridd.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">madridd</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/madrid-robert.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">madrid-robert</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/bochini.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">bochini</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/foucault.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">foucault</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/madrid1.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">madrid1</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://img.youtube.com/vi/UOEIQKczRPY/2.jpg" medium="image" />
	</item>
		<item>
		<title>Historias casi verdaderas (6)</title>
		<link>http://supersucker.wordpress.com/2009/11/09/historias-casi-verdaderas-6-2/</link>
		<comments>http://supersucker.wordpress.com/2009/11/09/historias-casi-verdaderas-6-2/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 09 Nov 2009 14:06:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>joputa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historias casi verdaderas]]></category>
		<category><![CDATA[Jose Antonio Romerales]]></category>
		<category><![CDATA[picoletos. mili]]></category>
		<category><![CDATA[supersucker]]></category>
		<category><![CDATA[teniente Horcajada Schwartz]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://supersucker.wordpress.com/?p=730</guid>
		<description><![CDATA[
Jose Antonio Romerales, Romerarles para los amigos, conduce su moto a 160 por la carretera de Andalucía. 170, 180, la puta moto no da para más. Una Honda 500 es poca burra para Romerales, pero no se puede comprar otra porque tiene que dar de comer a las bocas de tres mierdas de hijos, tres [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=730&subd=supersucker&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/guardia-civil1.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-736" title="guardia-civil1" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/guardia-civil1.jpg?w=465&#038;h=276" alt="guardia-civil1" width="465" height="276" /></a></p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/guardia-civil1.jpg"></a>Jose Antonio Romerales, Romerarles para los amigos, conduce su moto a 160 por la carretera de Andalucía. 170, 180, la puta moto no da para más. Una Honda 500 es poca burra para Romerales, pero no se puede comprar otra porque tiene que dar de comer a las bocas de tres mierdas de hijos, tres mil euros de pensión cada mes que sirven también para alimentar los vicios de la zorra de su ex mujer. En la recta que va desde Valdemoro hasta el cruce con la siempre vacía autopista de San Martín de la Vega, “de la verga” para los amigos, Josean sería capaz de adelantar incluso a Valentino Rossi, a Kevin Schwantz  o a Randy Mamola, se conoce al dedillo desde los baches hasta las cagadas de paloma que esconde el asfalto de la zona. En el bolsillo de la chaqueta lleva doscientos pavos en cocaína y sesenta en hachís que Juan Moro le ha despachado amablemente en su adosado de Valdemoro. Además, el joven <em>deeler</em> le ha invitado, como a todo buen cliente, a unas lonchas de escama buena y a unos petas ricos ricos durante las tres horas que ambos han pasado jugando juntos como posesos a la Wii en la choza de Juan, ciento ochenta minutos pegando raquetazos ficticios al aire con las mandíbulas desencajadas. Cuando era joven a Josean le iba mucho más la mescalina, aquella adicción resultaba mucho más asequible para el bolsillo que la actual, pero en cuanto uno pasa de los treinta se aburguesa, y no digamos a los cuarenta y tres, que son las vueltas alrededor del infecto sol que lleva dadas el señor Romerales. La edad ablanda los gustos y el cerebro al más pintado. Antes escuchaba a los Pistols y a The Damned a todas horas, ahora sólo sintoniza los programas culturetas de Radio 3, sus preferencias musicales se han refractado irremisiblemente hacia la putrefacción.</p>
<p>A Romerales le espera en casa “la flaca”, Mamen, y es posible que con una sartén en la mano para darle de hostias, instrumento que maneja tan diestramente como el violín con el que imparte clases en la escuela de música de Aranjuez. La media hora que Josean le pidió para comprar tabaco como permiso penitenciario en su relación  se ha convertido en una tarde-noche entera de farra. Cuando Romerales sale a la calle a agenciarse cualquier cosa suele suceder que regresa horas más tarde con los ojos colorados, pero el se excusa diciendo que ese aspecto sospechoso es porque arrastra una conjuntivitis crónica, no vayan a pensar mal. Aunque a “la flaca” esos retrasos ya no la pillan de susto, no puede ocultar que la cabrean como a una mona en época de apareamiento. Un día de éstos cogerá sus cuatro bragas y sostenes requeteusados, preparará su atillo y el mamón no volverá a verla más el pelo, ni el de la cabeza ni el del pubis. La extraña pareja vive en amor y compañía en un adosado de San Martín, bien equipado con piscina comunitaria, garaje y Termomix. A Josean le gusta mucho la comida cocinada en ese aparato inservible e inexplicable, hace tiempo que se ha vuelto casi vegetariano, come más hierbajos al cabo del mes que un conejo de monte, lo que le provoca un constante flato y gases intestinales suficientes como para rellenar el Hindemburg y tres zeppelines más si se pone a ello. Mamen está hasta el toto de deglutir verde. Si no fuera porque es tan bueno en el catre le iba a aguantar su puta madre, pero es que, además, no va mal armado que digamos. “Vaso de tubo Romerales”, dice que le apodaban los de su barrio, por razones obvias, pero para su desgracia en los sex-shops no venden el molde de su pene en silicona como hacen con el de Nacho Vidal, las reproducciones de su polla no son, injustamente, las primeras en la lista de ventas de los cuarenta principales del consuelo solitario femenino. Josean se dedica al trabajo artesanal de cerrajería y forja, lleva desde que tiene uso de razón dándole mazazos al hierro como le enseñó su padre, y ya empieza a tener el lomo encorvado de tanto cargar quincalla sobre las espaldas. El médico le ha dicho que como en lo sucesivo no se cuide va a acabar caminando como Quasimodo, ya que los discos vertebrales entre la L1 y la L2 los tiene más aplastados que una mierda debajo de un zapato. Doce horas diarias currando como un mamón, jodiéndose la vida y la salud, para que todo el chorro de dinero que labran sus hábiles manitas se vaya al sumidero como si fuera agua corrompida, sin disfrutarlo.</p>
<p>“Joder, joder, joder, joder, joder….” Tremendo frenazo, la rueda de atrás se levanta, la de delante se clava en el asfalto, gracias Dios que inventaste los frenos de disco. A la entrada del pueblo los cocodrilos se esconden, en plena bajada, apostados entre la maleza, como si la carretera fuese el río Nilo en las cercanías del lago Victoria. Romerales los huele, huele a la pasma desde chico, no en vano se crió en Villaverde Alto corriendo delante de las fuerzas del orden, y es capaz de frenar la moto en un baldosín, como si bailara un chotis sobre dos ruedas, cuando los intuye. Durante su adolescencia se juntaba con algunas malas compañías, con esas jóvenes promesas que robaban coches por el barrio y los conducían a toda leche hasta estamparlos contra una farola o quemarlos en cualquier descampado del extrarradio matritense. Si su padre le pillaba frecuentando aquel selecto círculo de amistades le medía el lomo con tres correazos bien dados para que entendiera que aquello no era plan. De esos compañeros de correrías pocos sobreviven hoy. Unos se hicieron yonquis, otros choros a secas, otros aluniceros, algunos simples chaperos y los más camellos de baja estofa. La esperanza de vida era notablemente inferior en el Villaverde de los ochenta que en Vietnam del Nortre en los sesenta, y eso que en el sur de Madrid los B-52 no bombardeaban con NAPALM y el único  tóxico “Exfoliante naranja” que la CIA habría podido esparcir allí era la maloliente agua que reptaba sinuosa por el Manzanares. A Josean le pusieron a trabajar a los catorce en un taller de coches, y ahora puede desmontar un motor pieza por pieza como quien lava. Le gustaba mucho arreglar bugas, pero su progenitor pronto lo fichó a la fuerza para la cerrajería, y se jodió el invento. Uno no puede hacer siempre lo que le viene en gana en esta vida, le dijo papi. A cambio, le enseñó a ser uno de los mejores artesanos de Madrid en lo suyo, a malear el hierro como si de goma de mascar se tratase. Si no fuera por su cabezita loca, con esas manos de artista Romerales sería un millonario respetado de La Moraleja. Josean si que es un buen compañero del metal, no los momias de los eisidisi ni los mamones de los aironmaiden.</p>
<p>Un sargento de la benemérita le da el alto. <em>Brum, brum</em>, la moto se para tras dos ruidosos acelerones que Josean vierte en la cara de su amigo de verde. Los bastones reflectantes de los picoletos deslumbran bajo esta noche sin luna del fin del verano. “Buenas noches, esto es un control rutinario de documentos y alcoholemia. ¿Me permite los papeles de la motocicleta?, por favor. Gracias. Perfecto. El carnet de conducir, por favor. Muy bien. Gracias. Señor Romerales, venía usted un poco deprisa, pero no tenemos radar aquí, se va a librar por esta vez, pero no debería conducir así por su seguridad y la de todos. A ver, coja aire todo el que pueda y sople por el tubito hasta que yo le diga. Le advierto que el caramelo de menta que acaba de meterse en la boca no hace nada para disimular la alcoholemia, que es pura leyenda eso de que reduce el índice en sangre. A ver, sople, sople, sople, sople, no pare, no pare, vaya, ha parado antes de tiempo. A ver…, dos con cuatro. Le voy a pedir que repita la prueba porque está usted justo en el límite y no ha soplado del todo bien”. Josean siempre había odiado a las fuerzas del orden público, quizás por ser símbolos de autoridad, esa autoridad que él se pasa por sistema por el forro de los cojones. De joven, en los años de la movida madrileña, Romerales fue un punky de los que iban al Rockola a ver a los UK SUBS. Rock and roll, alcohol, gachises y mescalina por un tubo eran la salsa de su vida. Su careto sale de fondo en algunas fotos de García Alix, con su perenne sonrisa de colgado. Una vez los rockers de Malasaña casi lo matan de una paliza gratuíta de esas que daban a los “guarros” sólo por ser “guarros”; le rompieron tres dientes y le patearon el culo hasta jartarse. Gajes del oficio, no guardaba rencor de los del tupé. Pero sí un visceral e innato odio a la pasma, eso es lo que siempre había sentido, y al ejército, y a los pitufos, y a los picoletos, y hasta su puta madre en pelotas.</p>
<p>Uniformes, uniformes, odiaba todos los uniformes, le traían malos recuerdos. Recuerdos de aquella mañana que hacía un frío del carajo en el patio del Conde Duque. El sorteo de la mili, los quintos de aquel puto año ochentero. Acudió a esa pantomima con el Satur, el tío más hábil del mundo haciendo puentes en los coches (fallecido en un accidente hace un par de años al caerse su vehículo desde el paso elevado del Puente de los Franceses), en un coche chorado. Se fumaron un par de porros delante de la puerta, sin desayunar. Le habían contado a Josean que a un noventa por ciento de los que entraban en caja les tocaba destino en su región militar. No había miedo a irse lejos, a ser secuestrado durante un año por aquellos hijos de puta con gorra, <em>no fear, no future, good save the queen</em>. El  bombo dio varias vueltas y una mano inocente sacó una bolita. Repartieron octavillas con los destinos asignados. Por orden de la autoridad militar competente debería marcharse a Ceuta a mediados de marzo del año siguiente a una sección especialmente dura de Infantería de Marina. Un punko en infantería de marina, ¿sobreviviría? Le habían dicho que había mucha droga en Ceuta, y putas moras muy baratas. Algo es algo, dijo un calvo. Su padre se alegró nada más conocer adonde le enviaría la madre patria, iban a hacerle un hombre de verdad, a meterle en vereda.</p>
<p>Nadie fue a despedirle al tren camino del sur. Se llevó tres mudas limpias, un bocadillo de caballa y un huevo gordo de hachís que olía a culo de moro regalo de sus colegas. Se rapó la cabeza al cero como le habían aconsejado para no tener problemas con el rasurado del cuartel. Aun así nada más llegar un peluquero gordo con pinta de maricón le volvió a pasar la maquinilla a capón. Compartiría camareta durante trescientos sesenta y cinco días con nueve tíos cerdos, todo un plato de gusto para cualquiera. Enseguida comenzó la instrucción, con el Zetme arriba y abajo todo el puto día ya hiciese frío o calor. Pero Romerales era un máquina. Corría como un gamo, reptaba como una serpiente, saltaba como un chimpancé asustado. Sus superiores se quedaban con la boca abierta. Batió todos los récords en la pista americana de entrenamiento de la base casi sin despeinarse, como si fuera un Richard Gere carabanchelero en “Oficial y caballero”, y todo ello a pesar de que era uno de los que más porros, alcohol y <em>speed</em> consumía dentro del lóbrego cuartel. Cuando a los demás se les salían los pulmones por la boca del esfuerzo Josean aun trotaba gozoso, sin aparentar cansancio alguno, como cochino talaverano disfrutando del barro de su chonera. “Pollardales”, le llamaban muchos en su compañíaa, por la enorme polla de la que hacía gala en las duchas colectivas. Era una fuerza de la naturaleza en todos los aspectos, saltaba a la vista. Pronto se hizo el recluta predilecto del teniente Horcajada Schwartz. Siempre le colocaban el primero de la fila del destacamento para desfilar, le asignaban las mejores raciones del rancho, e incluso se rumoreó que iban a presentarlo a los Campeonatos Europeos de Atletismo Militares. Horcajada le invitaba a sentarse a su mesa en el comedor con los suboficiales, se mostraba con él paternal y campechano, no tan sumamente cabrón y bastardo sádico como con los demás. Aquel veterano militar de porte distinguido al estilo Millán Astray le decía sin rubor a Romerales que admiraba su portentosa planta de atleta, que si por él fuera le recomendaría para entrar en la academia de oficiales cuando acabase la mili, ya que su fuerza y actitud serían un gran ejemplo para el ejército español, tan de capa caída en aquellos decadentes primeros años de la democracia. En septiembre se llevaron al regimiento de maniobras a Zahara de los Atunes, harían un ejercicio de desembarco. El día D por la mañana saltaron como ladillas en celo de las pasarelas de las lanchas y estuvieron correteando por las playas todo el día, gastando munición de fogueo hasta aburrirse emulando a los aliados al abalanzarse contra las defensas hitlerianas del muro Atlántico. Pero aquello no eran ni la ventosa Normandía ni las sangrientas arenas de la mítica Omaha. Cuando cayó el sol, la tropa se retiró a unas raídas tiendas de campaña a planchar la oreja sobre el duro suelo. Por suerte Josean, gracias a su ganado rango de mesías hercúleo de la infantería, tendría el privilegio de dormir en la tienda del teniente sobre un desvencijado colchón, pero al menos era un colchón. Estaba cansado y pronto se entregó a los brazos de Morfeo. Soñó con mujeres desnudas y coches veloces, como siempre. Pero, de repente, una extraña sensación le despertó sobresaltado. Alguien se había tumbado en la cama a su lado, sentía el calor húmedo que desprendía y un hedor mezcla de sudor y aliento a coñac en el cogote. ¿Sería aquello un sueño? No, no lo era, y tampoco era Raquel Welch la que estaba empezando a besarle en el cuello y a tocarle el mugriento culo. Romerales reunió fuerzas, se dio la vueltacon un giro brusco  y lanzó de un patadón a aquel bulto sospechoso fuera de la cama. El cuerpo de su visitante de catre cayó al suelo produciendo un estruendo como el de un fardo de estiércol cuando estrella sobre tarima flotante Quick Step. Encendió su linterna y, al apuntar hacia el misterioso individuo, pudo ver que era el teniente Horcajada, que se levantaba del suelo dolorido y jurando en arameo. “No es lo que parece, coño”, decía. Romerales se vio invadido por un arrebato de cólera homicida. Pasó los seis sucesivos meses cautivo en una prisión militar, encerrado en la celda de uno de aquellos temidos castillos para reclutas díscolos. Lo de vivir a pan y agua no era broma, allí ni se comía ni se bebía otra cosa, y mear y cagar no se hacía fuera del tiesto, sino en un cubo. Fractura de pómulo, de los huesos propios de la nariz y tres incisivos superiores arrancados de cuajo; esguince cervical y desprendimiento de dos costillas. Ese fue el parte médico que el hospital militar hizo público en el juicio contra Josean. La cara del teniente había quedado peor que la de Chet Baker después de negarse a pagar la heroína a su camello. Romerales pasó de héroe militar de pacotilla a licenciarse con deshonor. “Me cago en la puta que parió a la patria y al color rojigualdo”, afirmó mirando desafiante al cielo el día que salió del humillante presidio. Doce años más tarde, durante unas vacaciones, Josean se cruzó con un ya retirado y entrado en años Horcajada Schwartz caminando por el paseo marítimo de Benidorm. Un policía municipal consiguió reducir a Romerales cuando bajo su pié se hundía en la fina arena de la playa la cabeza de aquel antiguo teniente retirado a la reserva. Cuatro años antes, al jubilarse, había ascendido a capitán por méritos propios, según rezaba su inmaculado expediente. Enrique Horcajada Schwartz falleció en 2003 de cirrosis hepática complicada por varices esofágicas sangrantes. A la cremación del cadáver no asistió ni el tato, los operarios del tanatorio no tuvieron que molestarse en sacar parte de sus cenizas del horno para meterlas en la hurna de turno, porque nadie tenía intención de ir recogerlas y esparcirlas para darle un homenaje. Sus restos acabarían en la basura, mezclados con los de otros muchos infelices sin parentela, esas personas que fallecen sin perrito que les ladre.</p>
<p>Josean, mientras espera, tararea para sus adentros, en lo más recóndito e inaudible para los demás de su cerebro: <em>&#8220;mescalina soy feliz, cuando estás dentro de mí. Y siempre que me besas, en la boca o en la  nariz, haces que me vuelva loco, no puedo parar de reír . Mescalina, mi amor&#8221;</em>. “A ver, vuelva a soplar, sople, sople, sople, no pare, sople, sople, pare, gracias…. Bien, dos con cuatro. No supera el límite. Pero tenga cuidado, está usted a punto. Aquí tiene sus papeles, gracias por su colaboración. Por cierto, el seguro le caduca dentro de veinte días, recuerde su renovación. Hasta luego, caballero”. (&#8220;Que te den, gilipollas&#8221;). El amoto arranca. 20, 30, 40, Josean se desvía por la rotonda junto a la cementera, los picoletos le pierden de vista. 90, 100, 120, 140, callejeando por San Martín como si fuese Ángel Nieto por las curvas de Assen. La semana pasada cambió las pastillas de freno en el garaje de casa y al salir a trabajar por la mañana  casi se mata en la primera rotonda, en el desvío hacia Arganda; las pastillas nuevas hay que calentarlas antes de darle gas a la puta burra. Las putas rotondas, todo son rotondas, quién coño inventaría las rotondas.140, 140, 150…no va más la mierda de moto. Frenazo en la puerta del adosado, quemando neumático, levantando la rueda de atrás otra vez, mañana sin falta hará un caballito cuando se pire al taller. La mandíbula parece que se le va a desencajar, la cabeza va a mil por hora, entra por la puerta y “la flaca”, que no es tonta, huele que va puesto a una legua. Le pega unos gritos a Romerales, “¿qué horas son éstas, mamón de mierda? Seis horas esperando. Un día cuando vuelvas te vas a encontrar tu puta casa ardiendo y a mí no me ves más, cabrón”. Es una suerte que en el vacío no se propague el sonido, el craneo, cuanto más vacío, mucho mejor, por un oído entra, por el otro sale,  es una de esas cosas simples que te hacen la vida más feliz. Romerales se quita la ropa, toda la ropa. Abre la puerta de la cocina que da al patio interior, también la reja antichoris que hay detrás, y del patio sale por un pequeño portillo a la piscina comunitaria, en pelotas, qué más da, son las dos de la madrugada, nadie va a estar mirándole la tremenda minga a esas horas, y el que lo haga que disfrute. “La Flaca” observa la escena, en silencio, desde el umbral de la madriguera adosada. Hace un agradable fresco, corre una ligera brisa que agita los huevos colganderos de Romerales. Venus brilla al fondo como un farol medio fundido, y en la lejanía se escucha al camión de la basura que pone rumbo por enésima vez hacia la incineradora de Rivas. Josean se lanza de cabeza al agua desde el borde de piedra marronacea, emulando a Ramón San Pedro sobre la roca, bucea durante unos metros y segundos después saca la cabeza de las profundidades abisales como una nutria del Lozoya. Se pone en pié dentro del agua, tambaleándose quizás por la fuerza de las olas. “Está muy buena el agua, cariño, tírate, coñíoooo….”. Mamen le hace un gesto con el dedo medio extendido. Junto a Romerales brotan del agua unas burbujas  que, cuando explotan sobre la superficie, huelen a gas metano. Las judías pintas guisadas en la Termomix mezcladas con porros pudren las tripas a cualquiera. <em>No fear, no future, good save the queen…</em></p>
<p><em>&lt;&lt;La llanura infinita y el cielo su reflejo.</em><br />
<em>Deseo</em><em> </em><em>de ser piel roja.</em><br />
<em>A las ciudades sin aire llega a veces sin ruido</em><br />
<em>el relincho de un onagro o el trotar de un bisonte.</em><br />
<em>Deseo</em><em> </em><em>de ser piel roja.</em><br />
<em>Sitting Bull ha muerto: no hay tambores</em><br />
<em>que anuncien su llegada a las Grandes Praderas.</em><br />
<em>Deseo</em><em> </em><em>de ser piel roja.</em>.<em>&gt;&gt;</em></p>
<p><em><br />
<span style="font-style:normal;"><span style="text-align:center; display: block;"><a href="http://supersucker.wordpress.com/2009/11/09/historias-casi-verdaderas-6-2/"><img src="http://img.youtube.com/vi/MVQ_ZrcrFD4/2.jpg" alt="" /></a></span></span></em></p>
<p><a href="mailto:gachas@excite.com">gachas@excite.com</a></p>
  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/supersucker.wordpress.com/730/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/supersucker.wordpress.com/730/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/supersucker.wordpress.com/730/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/supersucker.wordpress.com/730/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/supersucker.wordpress.com/730/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/supersucker.wordpress.com/730/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/supersucker.wordpress.com/730/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/supersucker.wordpress.com/730/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/supersucker.wordpress.com/730/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/supersucker.wordpress.com/730/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=730&subd=supersucker&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://supersucker.wordpress.com/2009/11/09/historias-casi-verdaderas-6-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/9d52b218f1510b6402886bc431f93287?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">joputa</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/11/guardia-civil1.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">guardia-civil1</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://img.youtube.com/vi/MVQ_ZrcrFD4/2.jpg" medium="image" />
	</item>
		<item>
		<title>Ciudad de hojaldre</title>
		<link>http://supersucker.wordpress.com/2009/10/19/ciudad-de-hojaldre/</link>
		<comments>http://supersucker.wordpress.com/2009/10/19/ciudad-de-hojaldre/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 19 Oct 2009 11:39:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>joputa</dc:creator>
				<category><![CDATA[nihilismo]]></category>
		<category><![CDATA[2001 una odisea del espacio]]></category>
		<category><![CDATA[ciudad de hojaldre]]></category>
		<category><![CDATA[Joaquim Patinir]]></category>
		<category><![CDATA[Lili Marleen]]></category>
		<category><![CDATA[Marcel Cerdan]]></category>
		<category><![CDATA[roy orbison]]></category>
		<category><![CDATA[Skimo]]></category>
		<category><![CDATA[supersucker]]></category>
		<category><![CDATA[Thom Yorke]]></category>
		<category><![CDATA[Travelling Wilburys]]></category>
		<category><![CDATA[Vetusta Morla]]></category>
		<category><![CDATA[Virgil Hilt]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://supersucker.wordpress.com/?p=695</guid>
		<description><![CDATA[
Estamos soportando uno de los otoños más calurosos de la historia, aunque yo nunca tenga frío ni calor. Madrid es la ciudad peor asfaltada del mundo, su suelo está poblado de arrugas. El cemento que allana las calles lo elaboran mezclando arena con hojaldre, esa masa pastelera que siempre me ha empalagado. Mis huevos tamborilean [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=695&subd=supersucker&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/patinir1.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-702" title="patinir1" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/patinir1.jpg?w=457&#038;h=281" alt="patinir1" width="457" height="281" /></a></p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/patinir.jpg"></a>Estamos soportando uno de los otoños más calurosos de la historia, aunque yo nunca tenga frío ni calor. Madrid es la ciudad peor asfaltada del mundo, su suelo está poblado de arrugas. El cemento que allana las calles lo elaboran mezclando arena con hojaldre, esa masa pastelera que siempre me ha empalagado. Mis huevos tamborilean sobre el sillín de la bicicleta soportando los eternos baches, buscando una inconsciente esterilidad por percusión muy útil para no sentirme obligado a repoblar el planeta. Un cubano me decía que La Habana era la ciudad de los socavones, que fácilmente podías caerte en las profundidades de uno de ellos debido a la escasa iluminación nocturna. La Habana, ciudad del esguince de tobillo. A mí me gustaba la penumbra de aquella ciudad, esa oscuridad que dejaba entrever un poco las estrellas, y también el peculiar olor a sucedáneos bastardos de la gasolina  que rezumaba su aire envenenando lentamente a sus empobrecidos habitantes. Pero lo que no te mata te hace más fuerte, aunque yo odio las frases hechas. <em>“No hay providencia prediscursiva que disponga las cosas a nuestro favor”</em>, decía Michel Foucault. La providencia, la divina providencia que nos abandona. Pienso en el traicionado Ricardo Costa, ese nuevo Nosferatu pijo abandonado por su ejército de testaferros y cobardes, y en Werner Herzog dirigiendo una nueva versión de “Gaspar Hauser” protagonizada por Francisco Correa, el hombre que lleva los pelos como si hubiese metido los dedos en el enchufe cuando visita el juzgado. Somos cine dentro del cine, escenas de la eterna película humana, formamos parte del verdadero rostro del  planeta siendo retazos de ese trozo flatulento de tierra llamado España.</p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/space_station_v.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-698" title="Space_Station_V" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/space_station_v.jpg?w=250&#038;h=183" alt="Space_Station_V" width="250" height="183" /></a>Mi padre era de costumbres fijas, descartaba por sistema cualquier actividad que pudiera aburrirle o cansarle. Jugábamos al ajedrez los sábados después de comer y el que ganaba la partida elegía película en el cine. No tengo ni idea de dónde aprendió él a jugar; mi progenitor dejó de ir al colegio a los once años y no lo hacía tan mal sobre el tablero como para no haber conocido nunca qué carajo era un enroque. Yo tenía la ventaja de leer las partidas de los Arturito Pomar de turno que sacaban en las páginas de pasatiempos del Ya. Aquella tarde teníamos que disputarnos si acudiríamos a ver “Los dientes del diablo” o “2001, una odisea del espacio”. Estuve inspirado, lo batí con facilidad. A mí me atraía más Kubrick, a él esos esquimales fornicadores capitaneados por Anthony Quinn. Superé su sempiterna resistencia a no cumplir su santa voluntad y acudimos al cine Bulevar, en Alberto Aguilera. Estaba lleno hasta la bandera de culturetas resabiados vestidos con chaquetas de pana que observaban la pantalla patidifusos ataviados con enormes gafas de pasta sobre sus narices. Mi padre aguantó despierto hasta el tramo final de la película, ese de la escena de la lluvia de colorines que dura veinte minutos, esa parte para cuya elaboración de guión <em>Sir</em> Stanley necesitó ingerir altas dosis de alucinógenos. Mi progenitor roncaba como un cochino talaverano en su asiento. Yo le despertaba a codazos, pero él no sentía ningún pudor escandalizando con sus gorjeos a las masas esnob. Mi padre no era mi héroe y sospecho que él no quería serlo para nadie. Sólo me dejó en herencia el sentimiento de odiar a muerte las frases de loa repujadas en cartón barato, eso no parece mucho capital, pero hay que hacer mención en su honor que nunca pagó por su jaula al domador, como dirían los Vetusta Morla.</p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/thom-yorke.jpg"><img class="size-full wp-image-697 alignleft" title="thom-yorke" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/thom-yorke.jpg?w=250&#038;h=307" alt="thom-yorke" width="250" height="307" /></a>Todos los grupos imitan ahora a Radiohead, pero nadie es como el lagarto Yorke, el rey que parte y reparte, receptor directo del legado <em>freak</em> otorgado desde las sucias manos Jim Morrisson, ese monstruo fatuo sagrado que descansa en las entrañas del cementerio pop Père Lachaise. El gigante enano Thom tiene un parpado caído. Lo olvidaba, también heredé de mi padre un hombro más alto que otro y la extraordinaria capacidad para desear huir a toda prisa de los grupos humanos, alergia a la masa creo que lo llaman. Soy un <em>wiredo</em> y un <em>creep</em> de los de verdad, qué expresiones más acertadas, señor Yorke. Todos los raros dialogamos desde las sombras mientras tú flotas como una pluma en un precioso mundo. A nosotros nos duele, pero nos apetece tener el control. Sabemos que un día vendrá la <em>karma police</em> y os detendrá a todos. A Vetusta Morla, a pesar de sus elaborados mantras, les pondrán los grilletes sobre sus angelicales manos, será fácil para las fuerzas del orden encontrarlos vagando por las calles de su Copenhague imaginario. Pillarán al cantante de este grupo compartiendo lujuriosa cama  con el solista del fenecido cuarteto Skimo, a imagen y semejanza de lo que en su día les sucedió a Bowie y a morritos Jaeger cuando fueron sorprendidos practicando el noble arte de la sodomía. Mientras tanto yo sueño con Marlene tarareando Lili Marleen, y con Edith gritando loca al enterarse de la muerte de Marcel Cerdan. Aquella tarde cuando fornicamos en tu casa sonaba el “Fast car” de Tracy Chapman, pero yo, mientras tanto, pensaba en el “Marlene on the wall” de Suzanne Vega. En tu habitación no había luces pálidas, espejismos y ni olas de mar, más bien aquello era porno barato con planos en contrapicado.  No perdíamos el tiempo, ni se nos venía remotamente a la cabeza que un jodido asteroide pasará cerca de la tierra en 2029. Esa roca celestial sobrevolará como una centella nuestras cabezas, emitiendo sonidos parecidos a los que salen del saxofón inconfundible de Dexter Gordon, y al alejarse dejará un paisaje teñido de electricidad sobre el cielo. Hay que matar el rato como uno buenamente puede esperando ese acontecimiento placentero y apocalíptico. Y un día de esos de asueto, paseando por los garitos del centro,  me enteré que Marta Sánchez, la pianista buenorra que forma dúo con la también maciza Ángela Cervantes, no es la misma persona que la homónima pseudo cantante gritona de pechugas siliconadas. La tetuda de Olé Olé nunca se acercó a la calle Huertas para cantar en el Populart. Cuando paso por allí cualquier sábado por la noche veo que cada vez hay más puestos de sucios hippys, aunque ninguno expone nada comprable; sólo muestran sobre los tenderetes pulseritas de cuerda, carteruchas de imitación al cuero y horribles pendientes de latón que provocan alergia en las orejas. Sospecho que, para hacer caja, esos sucios deben ofrecer bajo cuerda en este mercado minorista madrileño sabrosas drogas que ocultan en sus alforjas. Oh estupefancientes, sois los imprescindibles compañeros en el viaje ciudadano, vías de escape del día a día, fumigadores de la sensación de eterno retorno.</p>
<p>Joachim Patinir pintaba escenas absurdas, congeladas, de una luminosidad azul extraterrestre. Las adornaba con imágenes de santos, de ánimas del purgatorio o de Carontes al uso que cruzaban por el fondo de la escena como pilotos de platillos volantes disparando sus rayos láser desintegradores. Nosotros queríamos viajar hacia el final del camino, hacia lo que no se ve ni se adivina a causa de la curvatura de La Tierra. Partíamos con muy poco en los bolsillos, con latas de fabada y de albóndigas sin marca, con garrafas de agua rellenadas en la fuente de la Dehesa de la Villa. Soñábamos con poner rumbo hacia la última de las playas, hacia la más olvidada, desierta y lúgubre que nuestros pies alcanzaran. Nos proponíamos subir a montes deshabitados y transitar por pueblos no pisados más que por el cateto <em>homo sapiens anticuus</em>. Aspirábamos a volver a nuestros más infectos y puros orígenes. Necesito un mantra de los Travelling Wilburys y unos litros de cerveza Alhambra para recordar todo aquello. Roy Orbison, Tom Petty, George Harrison, Jeff Lynne, Bod Dylan, cada uno de ellos vino de ninguna parte y se marcharon, o se marcharán, como el polvo que me hace estornudar cuando sopla la maldita brisa, hacia la nada. Hay pocas cosas mejores que escuchar a Roy aullando desde lo profundo de sus tripas en el “End of the Line”. Nosotros contábamos con la fuerza del viento en las velas, achuchándonos rabioso, y escondíamos huesos jóvenes y enteros. La suerte estaba de nuestra parte. En el radiocasete apretaban los Red Hot de después de su reencuentro, manchados con heridas por todo el cuerpo. Habían hecho trizas sus guitarras y las repararon con cinta aislante. Para nosotros nada era mejor que comprar vino barato de Valdepeñas y  deglutir barras de chorizo comidas a bocados sin necesidad de partirlas con un cuchillo. Nuestro serial televisivo se emitió durante miles de capítulos, ahora aparcados en un cajón, que revisionamos de vez en cuando para sobrevivir al caos de los días inexplicables, al miedo al qué vendrá. Nos vemos de vez en cuando y recordamos lo grandes que nos parecían los paisajes. A medida que nuestro arco de visión se va separando del punto de partida todo nos parece más pequeño y absurdo.</p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/granevasionrpd.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-699" title="granevasionRPD" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/granevasionrpd.jpg?w=250&#038;h=355" alt="granevasionRPD" width="250" height="355" /></a>Madrid fue finalmente vencida en la carrera olímpica por otra ciudad encabezada por un presidente llamado Luis Ignacio, un nombre más propio de un actor de culebrones que para aplicarlo a un rimbombante mandatario. Lula lloriqueó después de derrotar a la ciudad permanentemente herida, a la urbe que nunca nadie recuerda que pisa. Gaspar de Lemos no navegó por el Manzanares aquel día de año nuevo de 1502, el aprendiz de río no era su río de enero. Repito que ha hecho mucho calor durante este estío, una temperatura que ha llegado a trastornarme. ¿O no es la temperatura lo que me perturba? Posiblemente no. Me gustaría escapar de esta prisión como el general Giraud de Konigstein, pero no tengo tanto porte ni bigote aristocrático. Yo quiero saltar por encima de las alambradas como Virgil Hilt, pero siempre acaban atrapándome. Esta noche ha bajado la temperatura y he tenido que taparme con una sábana. Enseguida llegará el día de todos los santos, retrasarán una hora la hora, y será otro invierno más. Odio que anochezca tan pronto.</p>
<p>“En el barracón del cuartel,<br />
junto a la entrada, una farola encontré.<br />
Y si aún permanece en pie<br />
entonces nos volveremos a ver,<br />
bajo esa vieja farola, estaremos<br />
como estuvimos una vez, Lili Marleen…”</p>
<p><span style="text-align:center; display: block;"><a href="http://supersucker.wordpress.com/2009/10/19/ciudad-de-hojaldre/"><img src="http://img.youtube.com/vi/uI9X-WXTBfE/2.jpg" alt="" /></a></span><br />
<a href="mailto:gachas@excite.com">gachas@excite.com</a></p>
  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/supersucker.wordpress.com/695/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/supersucker.wordpress.com/695/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/supersucker.wordpress.com/695/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/supersucker.wordpress.com/695/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/supersucker.wordpress.com/695/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/supersucker.wordpress.com/695/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/supersucker.wordpress.com/695/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/supersucker.wordpress.com/695/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/supersucker.wordpress.com/695/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/supersucker.wordpress.com/695/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=695&subd=supersucker&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://supersucker.wordpress.com/2009/10/19/ciudad-de-hojaldre/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/9d52b218f1510b6402886bc431f93287?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">joputa</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/patinir1.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">patinir1</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/space_station_v.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">Space_Station_V</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/thom-yorke.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">thom-yorke</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/granevasionrpd.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">granevasionRPD</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://img.youtube.com/vi/uI9X-WXTBfE/2.jpg" medium="image" />
	</item>
		<item>
		<title>Historias casi verdaderas (5)</title>
		<link>http://supersucker.wordpress.com/2009/10/08/historias-casi-verdaderas-6/</link>
		<comments>http://supersucker.wordpress.com/2009/10/08/historias-casi-verdaderas-6/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 08 Oct 2009 02:05:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>joputa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historias casi verdaderas]]></category>
		<category><![CDATA[Halley]]></category>
		<category><![CDATA[Piedralaves]]></category>
		<category><![CDATA[supersucker]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://supersucker.wordpress.com/?p=678</guid>
		<description><![CDATA[

Hacía muy poco que nos había salido pelo en los huevos, a algunos ni eso. En el año 1986 el cometa Halley hizo su periódica visita de rigor a la tierra. El sol de primavera comenzaba a lucir entre la contaminación de Madrid, y las margaritas empezaban a brotar en la Dehesa de la Villa, [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=678&subd=supersucker&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/halley.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-679" title="halley" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/halley.jpg?w=465&#038;h=281" alt="halley" width="465" height="281" /><br />
</a><br />
Hacía muy poco que nos había salido pelo en los huevos, a algunos ni eso. En el año 1986 el cometa Halley hizo su periódica visita de rigor a la tierra. El sol de primavera comenzaba a lucir entre la contaminación de Madrid, y las margaritas empezaban a brotar en la Dehesa de la Villa, pero a nosotros éso nos la traía bastante floja. Nuestros padres creían que éramos chicos sanos, que nos gustaba ir de acampada a los bosques para respirar aire puro. Ninguno habíamos militado en los Boy Scouts, ni en la OJE, ni en ningún movimiento nacional socialista parecido; sentíamos un asco atávico visceral por todos ellos, por cualquier uniforme o símbolo de autoridad. Nos sentábamos en un banco en la calle y dejábamos pasar las horas hasta que se extinguían los días y los años. Parecía que pasaban despacio, muy despacio, que eran eternos, pero en realidad aquel espacio de tiempo, aquellos días interminables, no fueron más que una micra de tiempo perdido dentro de la inmensidad de la mierda cósmica.</p>
<p>Fuimos a la antigua estación de autobuses de Palos de la Frontera a sacar los billetes para tomar rumbo hacia la sierra de Gredos. Esperamos una larga cola de pié sobre aquellos sucios pasillos donde había que defenderse como uno podía de los yonquis pedigüeños y de los malotes de ciudad. Teníamos el dinero justo y había que protegerlo a toda costa de aquel ejército de zombis que por la noche dormían recostados sobre cartones y a los que el humo de los autocares protegía del frío. Finalmente, conseguimos sacar aquellos pasaportes hacia la bucólica naturaleza. Despues cogimos el Metro y todo quisqui se retiró a su casa a velar armas. Aquel viernes nos habían dado las vacaciones de semana santa y el sábado, a las nueve en punto de la mañana, nuestro pequeño y sucio ejército partiría camino de su peculiar guerra hacia el pueblo serrano de Piedralabes. Costó dormirse, daba miedo, escalofríos, sólo de pensar que ibas a pasar unos días en compañía de un grupo de personas jóvenes tan irresponsables y con tan temprana tendencia hacia las adicciones.</p>
<p>Me desperté tremprano y, a los cinco minutos, sonó el telefonillo con un largo y ensordecedor pitido. El Ramiro siempre llamaba así de fuerte. Este espécimen era  extremadamente delgado y más bajo que yo. Tenía un problema glandular: su cuerpo segregaba poca testosterona porque sus testículos no se habían desarrollado bien. Lo compensaba con una mala leche muy superior a la todo el resto de la humanidad junta. El escuadrón de la muerte venía a buscarme. Parecíamos la santa compaña camino de San Andrés de Teixido. Cogimos el metro en Estrecho, todos con cara de sueño y de mala hostia. En media hora llegamos a la estación y nos subimos al traqueteante autobús. El trayecto no fue largo, pero sí algo desagradable. Aquel troncomóvil olía a sobaco, a viejos asientos de <em>sky</em> y a los pedos que se tiraba sin rubor el Vicente. Nada más bajarnos en el pueblo, pusimos pasta entre todos y compramos tres cajas de litros de Mahou, que cargamos al hombro como si fuesen munición para una batalla, para resistir un largo asedio. Subimos por aquellos dos kilómetros de carretera empinada y llegamos a un enorme pinar donde plantamos las dos tiendas canadienses de cuatro plazas. En una dormiríamos los cinco que menos espacio ocupábamos. La cremallera de la puerta de aquel masificado habitáculo estaba rota por abajo, y al Ricardo iba a tocar planchar la oreja junto a aquella ventilación natural sufriendo las inclemencias del relente sobre los riñones. Pensábamos que el Ricar era gilipollas porque pasaba absolutamente de todo lo divino y lo humano, sólo sabía reír, beber y hacer posturas mariconas de Taekwondo, arte marcial de la que era un experto. A su lado dormía el muñeco, de cuya condición sexual siempre habíamos dudado. Era un niño pera al que se le había muerto la madre de pequeño y a quien su familia había criado entre algodones y cariñitos, como si se fuese a romper. Le compraban todos los juguetes que deseaba y la ropa de marca. Íbamos a su casa más por su enorme Scalextric que por su compañía. Se llevó al campo, para fardar, su camiseta Adidas de la selección alemana. El Vicente se la quitó, se limpió con ella los granos de su repugnante cara manchados de fabada, y se la pasó por su maloliente y gaseosa entrepierna para vejar el orgullo del mimado Muñeco.</p>
<p>El Ramiro, el Pato, el Muñeco, el Vicente, David “el loco”, el Trapo, David “el gordo”, el Ricardo y un servidor. Habíamos comprado latas de fabada Litoral y magro de cerdo Apis suficientes para alimentar al sexto ejército del general Paulus. Nuestros macutos iban llenos de ropa cutre, zapatillas, botas de militroncho y armas blancas. Yo lucía en mi cinturón un cuchillo de monte de mi padre de más de un palmo, y en el bolsillo un puñal mi abuelo con cachas rojas de los que llevan una hendidura en el filo para que entre aire en la herida de tu víctima. Pero la joya de la corona era el machete estilo Rambo que le habían regalado al Loco, afilado por las dos caras, que cortaba incluso el filo de un papel como si fuese chorizo. Al David le encantaba lanzarlo sobre cualquier tronco que se encontrase a su paso, tenía una gran habilidad clavándolo a distancia. Su hermano mayor, el Trapo, tenía fundado miedo de sus arrebatos violentos. Era más gracioso y simpático que su <em>brother</em>, también más débil, y no hacía más que recibir cada vez que había pelea fraticida. El Trapo era, además, un maestro jugando al fútbol, todo lo contrario que El Vicente, pero éste suplía su falta de habilidad deportiva con una fuerza y una elasticidad innatas, inversamente proporcionales a su escaso cerebro. El Vicente no se hablaba con su padre hacía años porque había caneado a su madre. Había mamado violencia. Nada más llegar al monte se hizo con una rama gorda de árbol que blandía ante nosotros amenazador. Más de uno se llevó aquellos días un gratuito palo en el lomo con aquella vara, aunque, muy en el fondo, era su forma de demostrar cariño. Nadie se atrevía a acercarse a él, porque, además, daba asco que nos pusiera la mano encima por el tremendo acné que le agujereaba la cara y que nunca acababa de supurarle. El médico le había ordenado no comer chocolate, ni azúcar, para evitar la tendencia de su piel a formar granos de pus. Pero bastaba que alguien le prohibiera algo para que él lo deseara con más fuerza. Todas las tardes se escapaba de casa y se compraba un cuerno y una palmera de chocolate, que devoraba desafiante, como un león su presa, ante nuestras hambrientas miradas, sin dejarnos catar ni un trozo. Su cara parecía un mapa en tres dimensiones de los Cárpatos, y su espalda tenía más cráteres sobre su superficie que la cara oculta de la luna.</p>
<p>El Ramiro se dejó, después de una de las borracheras, sus Yumas fuera de la tienda. Llovió a cántaros aquella madrugada y esas playeras de &#8220;marca&#8221;, las de los domingos, se le calaron. No consiguió que se secaran en toda la semana y, desde entonces, sólo pudo calzarse unas Boomerang rotas de su hermano, lo único que había traído de repuesto, que le estaban dos números grandes. La tarde del lunes de pascua salimos a recoger leña para hacer la enorme fogata que prendíamos todas las noches, y yo metí mi pié izquierdo en un lodazal junto al río. Mis J´hayber quedaron inservibles durante el resto de la expedición. Luis “el pato” tenía unos pies enormes, calzaba un cuarenta y cinco. Era una nulidad total y absoluta para practicar cualquier deporte; no tenía manos sino muñones, y especulábamos que entre los dedos de sus pies crecían membranas, porque nadaba más rápido que un salmón noruego. También le llamábamos “el mofeta”, porque su ropa olía siempre fatal. El Vicente decía también de él que era  maricón. Nunca se cayeron bien, mutuamente. El Pato era tan buena gente que incluso daba asco el punto de cordura que aportaba al grupo, desentonaba entre tanto cafre carente de ética y sesera. </p>
<p>Por las noches hacíamos expediciones al pueblo. Frecuentábamos “La Bode”, un bar donde exponían una oferta irresistible: dos jarras de moscatel al precio de una. Consumíamos aquel líquido dulzón del demonio hasta que no podíamos más y retornábamos a la zona de acampada haciendo eses por la cuesta arriba. Una noche, David “el gordo” quedó en coma etílico sobre el cauce del río y durmió la mona sin chaqueta sobre las piedras de la orilla. Horas más tarde despertó empapado y congelado. Nadie había reparado en su falta. Tuvo fiebre durante los dos días siguientes, pero se curó mezclando aspirinas del botiquín que había traído el Pato con abundante cerveza. Nos acostábamos al alba, cuando la hoguera de cada noche se extinguía, y nos levantábamos cuando la tremenda resaca nos lo permitía, al mediodía. Aquella mañana de jueves santo el Ramiro, el Vicente y yo nos despertamos más pronto. Abrimos una lata de magro de cerdo y nos la desayunamos acompañada de una tableta de chocolate de emergencia que yo había escondido en un bolsillo oculto de mi macuto. A lo lejos vimos aparecer al padre del Muñeco y a su hermana mayor, que venían a hacernos una visita de cortesía para ver qué tal iban nuestros ejercicios espirituales campestres. Al ver nuestro poco aliñado aspecto, nuestros ojos colorados y nuestras caras amarillentas a causa de las repetidas intoxicaciones etílicas, quedaron impactados. Nos saludaron mirándonos como si fuéramos animales del zoo de la Casa de Campo, y preguntaron dónde estaba Marcos, “el Muñeco”. De repente, la cremallera de una de las tiendas se abrió y reptando a cuatro patas apareció el interfecto. Al escuchar la familiar voz de su hermana intentó ponerse en pié, pero su cabeza daba demasiadas vueltas; cayó al suelo con estruendo y de su boca, como un torrente, salió un líquido espeso mezcla de moscatel, cerveza y judías pintas. El Muñeco se excusó antes sus familiares diciendo que algo le había sentado mal en la cena. Le creyeron, como siempre. El Trapo, el Loco y el Gordo aun se retorcían bajo un coma inducido en el interior de su tienda cuando la visita se largó. El Vicente apagó un cigarro sobre el doble techo para que respiraran mejor.</p>
<p>Aquella noche llegó un montón de gente a acampar al pinar. Todos los viernes santos muchos jóvenes cachorros tenían por costumbre marcharse de sus chozas de la gran ciudad a la sierra de Gredos, para disfrutar de las drogas y el alcohol en un entorno natural . El Vicente conocía bien al tipo que plantaba siempre por aquellas fechas su campamento sobre una pequeña meseta a la izquierda del camino. En el macuto de aquel hombre se encontraba el nuevo objeto de deseo del Vicen, su recién descubierta pasión: el hachís culero marroquí. Habíamos puesto cada uno cuatrocientas pesetas para sufragar sabrosos blandos estupefacientes para todos. El Vicente fue el encargado, por iniciativa y mandato propios, de entrevistarse con el cutre <em>deeler</em> campestre. Le esperamos tres horas bebiendo cerveza caliente, y tardó más de la cuenta, demasiado. Se excusó diciéndo que le habían invitado a unos porros de propina por ser buen cliente. Regresó con los ojos inyectados en sangre, y hasta las espinillas le habían cambiado de color del rojo al amarillento. Cogió un litro de birra y se lo bebió de un trago. Después dijo que se iba a cagar. Era un gran cagón, lo hacía tres veces al día. No apareció hasta la mañana siguiente. Al calor de la lumbre deseábamos que el Vicente se muriera en la profundidad del bosque y que su cuerpo fuese devorado por las alimañas. Cuando volvió se había fumado todo nuestro presupuesto para drogas él sólo, con nocturnidad y alevosía. Casi no se tenía en pié, parecía alucinado, más de lo habitual. Comenzamos a odiarle todos al unísono. El Loco dijo que le iba a matar. Nos fuimos a dar un paseo por el monte a mascullar nuestra inquina. Incitamos al Loco a la venganza. El Ramiro decía que prendiésemos fuego a la tienda mientras el Vicen dormía dentro. El Loco era el único con suficientes músculos e idiocia para enfrentarse a aquella mole de sebo y estupidez.</p>
<p>El Vicente y el Loco eran los más fuertes de la cuadrilla. Parecían, aparentemente, amigos, pero se tenían tiña en el fondo, como todos los humanos los unos a los otros. Regresamos al campamento. El majara del grupo despertó al Vicen de su sueño de gloria y hachís zarandeando la tienda de campaña. El Vicente se levantó atontado y, en cuanto asomó la jeta, nuestro querido Loco se abalanzó sobre él llamándole de hijo de puta para arriba y asegurando que lo iba a rajar. Rodaron por el suelo agarrados como dos cerdos salvajes en pleno apareamiento. Los mirábamos alucinados y expectantes, queríamos ver sangre. Los habitantes de las tiendas aledañas no daban crédito a lo que estaban viendo, pero ni se atrevían a acercarse ante aquel duelo de titanes. Tras atizarle una hostia en plena cara, por fin el David consiguió inmovilizar al Vicen en el suelo. De repente, agarró el machete de Rambo que llevaba al cinto, lo sacó de su funda y alzo su mano armada para tomar impulso. Cuando fue a lanzar la cuchillada sobre la cara del Vicente contuvimos la respiración por un instante. El agredido cerró los ojos esperando la muerte, pero el cuchillo se hundió en la tierra varios centímetros en vez de en su rostro. A continuación, el Loco lo desenclavó, lo volvió a alzar y, cuando esperábamos otro ataque feroz, lo lanzó contra unos matorrales con todas sus fuerzas. Entonces se levantó de encima de su presa y se largó corriendo monte arriba espetando tremendos alaridos. <em>“Mi hermano es gilipollas”</em>, dijo el Trapo. <em>“Y un maricón”</em>, añadió el Ramiro.</p>
<p>Aquella noche subí junto al Trapo, al Ramiro, al Luis y a David “el gordo”, a un montículo sin árboles desde el que se divisaba todo el valle. El Trapo llevaba unos prismáticos legados por su difunto padre. Hacía una noche sin nubes y la luna se encontraba en cuarto menguante. Nos tumbamos en el suelo y fuimos pasándonos los prismáticos unos a otros apuntando hacia donde se encontraba el cometa. Se veía en el firmamento como una pulga con una pequeña cola blanca. El Halley era mucho ruido y pocas nueces, no nos explicábamos cómo semejante mierda de cometa había podido inspirar a tantos artistas y profetas del Apocalipsis; todos los fanáticos de la astronomía y la astrología se podían ir a tomar por el culo. Hacía frío esa noche en aquel monte perdido. David “el gordo” se había bebido los cuatro últimos litros que nos quedaban y dormía semiinconsciente al calor de su incipiente alcoholismo. El Ramiro propuso que le dejásemos allí abandonado a ver si se moría de puta una vez de una pulmonía. El Ramiro tenía los huevos pequeños, pero muy mala follá. Ese domingo, como cada año, Dios resucitó de entre los muertos, o al menos eso cuentan. Y el lunes por la mañana regresamos todos, sanos y salvos, a nuestros domicilios. Ayer, desde mi ventana, pude ver al Trapo, a David “el loco” y a David “el gordo” tomando cañas en el bar de enfrente. El cometa Halley volverá a cruzarse con la Tierra en el año 2061.</p>
<p><em>&lt;&lt;El tiempo es decidido,<br />
no suena su campana,<br />
se acrecienta, camina<br />
por dentro de nosotros,<br />
aparece<br />
como un agua profunda<br />
en la mirada<br />
y junto a las castañas<br />
quemadas de tus ojos<br />
una brizna, la huella<br />
de un minúsculo rio,<br />
una estrellita seca<br />
ascendiendo a tu boca.&gt;&gt;</em></p>
<p><span style="text-align:center; display: block;"><a href="http://supersucker.wordpress.com/2009/10/08/historias-casi-verdaderas-6/"><img src="http://img.youtube.com/vi/Mw2cy_7rWF0/2.jpg" alt="" /></a></span></p>
<p><a href="mailto:gachas@excite.com">gachas@excite.com</a></p>
  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/supersucker.wordpress.com/678/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/supersucker.wordpress.com/678/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/supersucker.wordpress.com/678/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/supersucker.wordpress.com/678/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/supersucker.wordpress.com/678/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/supersucker.wordpress.com/678/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/supersucker.wordpress.com/678/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/supersucker.wordpress.com/678/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/supersucker.wordpress.com/678/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/supersucker.wordpress.com/678/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=678&subd=supersucker&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://supersucker.wordpress.com/2009/10/08/historias-casi-verdaderas-6/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/9d52b218f1510b6402886bc431f93287?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">joputa</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/halley.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">halley</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://img.youtube.com/vi/Mw2cy_7rWF0/2.jpg" medium="image" />
	</item>
		<item>
		<title>Frazier</title>
		<link>http://supersucker.wordpress.com/2009/10/01/frazier/</link>
		<comments>http://supersucker.wordpress.com/2009/10/01/frazier/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 01 Oct 2009 22:07:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>joputa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Inclasificable]]></category>
		<category><![CDATA[Chet Baker]]></category>
		<category><![CDATA[Joe Frazier]]></category>
		<category><![CDATA[Melissa Leo]]></category>
		<category><![CDATA[supersucker]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://supersucker.wordpress.com/?p=665</guid>
		<description><![CDATA[
Cuando estaba escayolado echaba de menos mojarme con la lluvia. Me encanta salir a caminar sin paraguas bajo las tormentas y oler el ozono que arrastra el agua hasta caer sobre la superficie de la negra tierra. Mi escayola no debía empaparse, me habían dicho que si me descuidaba se reblandecería y tendría que ir [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=665&subd=supersucker&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/alifrazier0410.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-664" title="FRAZIER DUI" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/alifrazier0410.jpg?w=465&#038;h=274" alt="FRAZIER DUI" width="465" height="274" /></a></p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/alifrazier0410.jpg"></a>Cuando estaba escayolado echaba de menos mojarme con la lluvia. Me encanta salir a caminar sin paraguas bajo las tormentas y oler el ozono que arrastra el agua hasta caer sobre la superficie de la negra tierra. Mi escayola no debía empaparse, me habían dicho que si me descuidaba se reblandecería y tendría que ir a urgencias a cambiármela. Dios mío, aléjame de nuevo unos años de los hospitales y te prometo recuperar la fe. No vale la pena pasarse horas en urgencias más que si te estás muriendo, aunque si verdaderamente vas a palmar creo que lo mejor es no dilatar la espera demasiado. Los box de urgencias son callejones sin salida, cuando te encuentras preso en sus fauces es mejor tener tu ropa a mano por si te apetece escapar corriendo. Joe Frazier se rompió un brazo siendo un chaval, no se lo curó bien y le quedó torcido como una guadaña. Gracias a ello desarrolló un amorfo gancho de izquierdas demoledor. Mohamed Alí le venció en Manila en el 75, pero Joe, a pesar de la derrota, le molió a palos ardiendo de odio porque el deslenguado Casius le había  llamado “Tío Tom”. Tom decía en la novela de la Stowe antes de recibir el estacazo final de su amo: “le pido perdón señor Legree, pero yo sólo me arrodillo ante Dios”. El servilismo mueve el mundo. A mi tío le hicieron pedazos la mandíbula en una pelea callejera, al más puro estilo Chet Baker, y ahora no puede abrir la boca todo lo que quisiera para gritar. Le tiene un tremendo miedo a la muerte. Durante una temporada convivió con una prostituta en un burdel. Ahora habita en un piso cerrado a cal y canto para evitar las alergias, al más puro estilo Howard Hughes.</p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/manila.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-668" title="Manila" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/manila.jpg?w=250&#038;h=252" alt="Manila" width="250" height="252" /></a>Tú me enseñaste la combinación perfecta de golpes aquel día en la calle. Tres ganchos rápidos de izquierda y luego un directo certero con la derecha a la nariz. Sigues siendo uno de mis héroes, aunque ya no me hables cuando nos cruzamos por al rúe a causa de algunas rencillas de barrio. Te rompí el labio sin querer al hacer la primera práctica con tus guantes de boxeo, pero no me mataste porque no quisiste ante aquella afrenta. No olvido aquellos días en que no podías frenar tu hiperactividad y yo te daba clases de matemáticas. Era una batalla perdida, debí darme cuenta de que era imposible que aprendieras a dividir por tres cifras de cabeza. Nos llevábamos apenas quince días, nacimos aquel verano en que el hombre se lanzó como una bala sobre la luna, pero uno de tus brazos tenía el diámetro de los dos míos, te salieron pelos en las piernas muy pronto y follaste mucho años antes que yo. Nos fuimos aquella primavera al monte a emborracharnos y tú nos contabas que querías trabajar conduciendo un trailer a toda hostia por la autopista e ir parando en todos los puticlubs que encontraras a tu paso. Nadie podía frenarte. Te envidiaba, yo no tenía la más puta idea de a qué quería dedicarme, lo mismo que ahora casi un cuarto de siglo después.</p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/vagonmetro_pordentro.jpg"><img class="size-full wp-image-667 alignleft" title="vagonmetro_pordentro" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/vagonmetro_pordentro.jpg?w=250&#038;h=308" alt="vagonmetro_pordentro" width="250" height="308" /></a>Me introduzco en las tripas grises del metro por la boca de la estación de Gran Vía. La luz de los fluorescentes deslumbra a la hora nocturna del penúltimo tren. Huele a humedad, aunque este verano no haya llovido nada, el campo está más seco que la pata de Perico, diría un castizo. En la pared cuelga un cartel en que el careto de un tipo repeinado aconseja: “Tú puedes ser donante de semen”. Siempre me siento en la última fila de asientos de cualquier estación de la línea 1,  para que cuando se abran las puertas del vagón mi túnel de salida se encuentre cerca. Al fondo del andén un panchito descansa sobre una de esas sillas de falsa madera con la cabeza entre las manos y aspecto de desmayarse. Me siento a su lado en gesto de solidaridad etílica y una chica indecisa recuesta sus posaderas junto a mí buscando la protección de mi aspecto de viejo adolescente. El túnel se extiende en penumbra hacia ninguna parte, oscuro. El punk sombrío se murió el día en que los músicos se lanzaban sobre el público desde el escenario y éste, masa infecta, los recogía sin dejarlos caer y romperse la crisma. Y los estúpidos <em>teenagers</em> acuden en masa al palacio de los deportes a escuchar la basura de Green Day. Las hijas de Zapatero se visten de gotico Emo para ir a echarse unas risas con su papi y con Obama. Las gentes de bien se escandalizan ante su aspecto desaliñado. Berlusconi se descojona y exclama <em>“oh, mamma”</em> cuando observa el escote palabra de honor de la primera dama negrona estadounidense. Le sujeto la puerta al tipo que detrás de mí sale de la estación. Me da las gracias. El cristal de la entrada al subterráneo está rajado, y al cajero automático que hay fuera algún karateka de ciudad le ha partido la pantalla de un certero golpe. La trama corrupta Gürtel se deja ver en los periódicos de los kioscos cerrados. Quiero leer “Manhattan Transfer”, Dos Passos se me resistió hace muchos años porque mi hermana se casó, cambió de casa y se llevó el libro cuando yo iba por la mitad. Ahora casi no recuerdo ni el argumento, como tantos otros, aunque lucho todos los días porque la compañera memoria no me abandone como el desodorante.</p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/chetbaker.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-666" title="chetbaker" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/chetbaker.jpg?w=250&#038;h=236" alt="chetbaker" width="250" height="236" /></a>El ruido de mis cojos pasos me acompaña fiel por esta calle que trota descendiendo en una ligera pendiente. Desde sus alturas, en los días que el viento sopla fuerte limpiando la sucia atmósfera, se divisan las crestas nevadas de la sierra. En verano la boina de contaminación que flota sobre Madrid provoca colores rojos eléctricos durante las puestas de sol que se divisan sobre el Cerro de Los Locos, que era también el Cerro de las Balas, en aquellos días de frío y de hierro de mitad del siglo pasado. Me aburrí el domingo por la tarde en el cine viendo los descomunales surcos de la cara del trompetista yonqui Baker; “Let´s get lost” me  provocó bostezos, lo mismo que los bastardos de Tarantino o las tragicómicas lágrimas de cocodrilo de Ricardo Darín en el nuevo serial de Campanella. Últimamente todo me aburre, pero sueño que conduzco a toda velocidad junto a Melissa Leo sobre su “Frozen river”. Sobre el rostro de ella sí me ponen las arrugas y la fría temperatura, su desolación, aunque sólo me gusta el invierno, como decía Benedetti, cuando hace calor. Me apetece caminar sobre el río helado y no importa ya el miedo a que se resquebraje, tengo ganas de reptar a través del barro. Cada vez vivo con más altibajos la eterna jubilación anticipada. Ya no me importa quien me hable o quien deje de hablarme. Me escondo en lo más profundo del bosque los días que beso la lona y muerdo la tierra. Me voy a dormir, saludos mister Baker, saludos mister Frazier. Déjenme por un ratito su trompeta y su gancho, como si fueran un arma. Infalible el pensar deprisa para caer en el sueño. Me duermo, me duermo. Me duermo. Gracias por poder dormir.</p>
<p><span style="text-align:center; display: block;"><a href="http://supersucker.wordpress.com/2009/10/01/frazier/"><img src="http://img.youtube.com/vi/N3iORDe7Mxw/2.jpg" alt="" /></a></span></p>
<p><a href="mailto:gachas@excite.com">gachas@excite.com</a></p>
  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/supersucker.wordpress.com/665/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/supersucker.wordpress.com/665/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/supersucker.wordpress.com/665/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/supersucker.wordpress.com/665/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/supersucker.wordpress.com/665/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/supersucker.wordpress.com/665/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/supersucker.wordpress.com/665/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/supersucker.wordpress.com/665/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/supersucker.wordpress.com/665/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/supersucker.wordpress.com/665/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=665&subd=supersucker&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://supersucker.wordpress.com/2009/10/01/frazier/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/9d52b218f1510b6402886bc431f93287?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">joputa</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/alifrazier0410.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">FRAZIER DUI</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/manila.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">Manila</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/vagonmetro_pordentro.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">vagonmetro_pordentro</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/10/chetbaker.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">chetbaker</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://img.youtube.com/vi/N3iORDe7Mxw/2.jpg" medium="image" />
	</item>
		<item>
		<title>Historias casi verdaderas (4)</title>
		<link>http://supersucker.wordpress.com/2009/09/17/historias-casi-verdaderas-4/</link>
		<comments>http://supersucker.wordpress.com/2009/09/17/historias-casi-verdaderas-4/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 17 Sep 2009 13:19:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>joputa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historias casi verdaderas]]></category>
		<category><![CDATA[Belcebú]]></category>
		<category><![CDATA[el mal]]></category>
		<category><![CDATA[País Valenciano]]></category>
		<category><![CDATA[Peces Barba]]></category>
		<category><![CDATA[supersucker]]></category>
		<category><![CDATA[Tantra]]></category>
		<category><![CDATA[Yoga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://supersucker.wordpress.com/?p=653</guid>
		<description><![CDATA[
Cae la tarde en el interior de una alquería abandonada, en medio de un lugar perdido de la mano de Dios del levante español.  Pentáculos, esvásticas y manchas de meado adornan las paredes, seguramente restos de alguna rave clandestina pasada. Entre la penumbra y el chú chú de un breve Lumigás, un grupo de personas [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=653&subd=supersucker&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/yoga.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-654" title="Yoga" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/yoga.jpg?w=465&#038;h=278" alt="Yoga" width="465" height="278" /></a></p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/yoga.jpg"></a>Cae la tarde en el interior de una alquería abandonada, en medio de un lugar perdido de la mano de Dios del levante español.  Pentáculos, esvásticas y manchas de meado adornan las paredes, seguramente restos de alguna <em>rave</em> clandestina pasada. Entre la penumbra y el chú <em>chú</em> de un breve Lumigás, un grupo de personas forman en círculo ataviadas con sotanas blancas confeccionadas con harapos del mercadillo. El centro de tan fantasmal compaña lo ocupa un tipo de mediana edad que hace las veces de improvisado sacerdote; a sus pies descansa, tumbada en el suelo, una moza que no supera los dieciséis, que expulsa como una perra rabiosa o en celo espumarajos por la boca. <em>“El poder de cristo te obliga, el poder de cristo te obliga”</em>, chilla el iluminado animando al resto a imitarle. La muchacha sigue vomitando restos de lo que parecen Mentos con Coca Cola. En un momento dado de la ceremonia, el jefe del cotarro llama  a MJ aparte, y le dice solemnemente: “sigue tú, que ya estás suficientemente preparado, la dejo en tus manos. Yo voy a descansar, que estoy agotado psíquicamente”. MJ se emociona, se le saltan las lágrimas, al fin una respuesta, un premio, el final de un camino. Su vida pasa delante de sus ojos en un flash-back borroso, las drogas ingeridas aceleran su mente.</p>
<p>MJ nació llamándose R en Getafe, un infecto pueblo perdido justo en el centro geométrico de la península Ibérica. Desde pequeño destacó entre la masa como un niño introvertido, huraño y mal encarado, pero para sus padres era un angelito rubio.  Sacaba buenas notas en el cole, casi todo sobresalientes, algún notable. Cuando le llegó la edad de merecer R empezó a dejarse el pelo largo y a hacerse <em>heavy</em> del metal. Se parecía físicamente a Joaquín Cortés, y sus compañeros le apodaban Joaquín Corteza. Más tarde se dio cuenta que ese era un camino, tanto en el terreno del musical como en el de la danza, erróneo. Al acabar el BUP R fue impulsado por su familia a cursar los estudios de económicas. Durante dos años no le fue mal, pero se aburría como una mona al estar rodeado todo el puto rato de tanto niñato subnormal engominado y de tanta pija tonta gilipollas, se sentía un extraño entre aquella maraña de mierda. Aquella no era la senda, estaba claro. Un día, de repente, se salió de una clase que impartía Peces Barba, el puto gordo Peces en persona, y ya nunca más volvió a la universidad. También intervino en aquella decisión de deserción que tenía retortijones de tripa y necesitaba ir al excusado. Después de mucho pensar en qué coño hacer con su vida R conoció a L, una jovencita ligera de cascos amiga de unos <em>heavys</em> amigos suyos<em> </em>de cuando veraneaba en Alicante con sus padres. L se había pasado por la piedra ya a los dos conocidos de R, que eran hermanos mellizos, y no hizo ascos en ningún momento a la ocasión de fornicar con R, aunque ella era más bien de las de calentar sin quemar.</p>
<p>R y L se hicieron inseparables. Iban de acá para allá siempre juntos, siempre en comandita, daban un poco de asco. Se apuntaron juntos a yoga. R comenzó a ver un sentido a la vida en aquello. Tenía mucha elasticidad, le gustaba el misticismo recalcitrante y gritaba el <em>ohm</em> como ninguno, lo tibetano iba a ser lo suyo. Se empapó de la cultura oriental mediante libros y videos, asistió a charlas y clases de los mayores expertos a un módico precio y dejó de hablarme cuando le dije que el Dalai Lama me parecía un dictador religioso sodomita de extremo oriente. R pasó el examen de maestro en yoga sin dificultad, y se convirtió de repente, gracias a su desaforada energía espiritual, en un nuevo ser, en MJ. Renació de sus cenizas. Se hizo ovolactovegetariano al instante, comenzó a mirar al resto del mundo como si fueran escoria, tiró a la basura sus discos de Iron Maiden y compró todos los de George Harrison. L quedaba maravillada cada vez que el ahora MJ intentaba levantar tres ladrillos atados con una cuerda con la única fuerza de su escroto. MJ la propuso trasladarse juntos a un pueblo en el que habitaban unos compadres de espíritu suyos, el lugar ideal donde podrían dar rienda suelta en libertad a su amor y montar juntos un centro de yoga y encauzamiento de las energías mentales. L flipó ante una idea tan maravillosa, alejarse del mundanal ruido en brazos de su espídico galán, ya que Madrid les parecía a ambos un nido de banalidad y fútil porquería.</p>
<p>L y MJ llegaron al pueblo y alquilaron un local enorme por tres duros. Cubrieron el suelo con esterillas compradas en los chinos y se afanaron en colgar por las calles carteles que rezaban “Escuela tibetana MJL”. La gente les señalaba por la calle, porque los forasteros suelen levantar la murmuración y animan el intrascendente cotarro pueblerino, sobretodo si tienen pinta de no lavarse mucho. La escuela de nobles artes del Transhimalaya se llenó con facilidad hasta la bandera de marujas buscando elasticidad post embarazo y de pseudo modernos de aldea a la caza de pillar cacho con las gachises asistentes. El negocio marchaba viento en popa. Las lugareñas, embelesadas por aquel profesor melenudo que siempre vestía de blanco, corrían a pedir consejo a MJ hasta para saber cómo mitigar mejor los dolores de regla. Una de ellas le miraba con ojos especialmente golosos. Era una chiqueta joven y risueña, de contorneadas caderas y grandes tetas turgentes. MJ comenzó a observarla con ojos de carnero degollado por Buda. Estaba muy buena. Le encantaban su karma desenfadado y su culillo pinturero. L ya no le satisfacía sexualmente por aquel entonces. Follaban de pascuas a ramos del calendario hindú, y de mala manera, ya que ella lo hacía siempre con una irritante desgana. Una mañana MJ decidió que aquello tenía que cambiar. Le espetó a L que ya no la amaba, que necesitaba continuar camino en solitario para hallar el amor verdadero, para unirse a su verdadera pareja espiritual aun no aparecida, y que ella era un lastre para su persona. <em>“Yo creo que deberías marcharte a buscar tu destino, sin rencores, sería mucho mejor para ti”</em>. Tras los consecuentes llantos, L cogió carretera y manta hacia casa de sus progenitores. Dos días más tarde una nueva joven, la levantina AR, se plantó con su atillo en casa de MJ y tomó posesión como nueva ocupante del catre del gurú del pueblo.</p>
<p>AR era pasiva agresiva. Enseguida MJ se dio cuenta de que era una mosquita muerta, que de las aguas aparentemente mansas me libre Krisnha, que de las bravas ya me libro yo. En vez de dejarle la libertad deseada ella le hacía un marcaje estilo Gentile para que no arrimase cebolleta a sus conciudadanas. Si a MJ se le escapaba una miradita furtiva hacia algún culo durante una sesión de yoga MJ le montaba un pollo de cojones. De los dichos a los hechos, AR comenzó a insultarlo cada día con mayor fiereza mientras le daba pescozones y bofetadas, lo acusaba de infiel, de cabrón y de <em>malparit</em>. Una noche le partió un shitar que había costado cien mil pesetas de las de antes en la cabeza. Durante una cena con sus discípulos, AR se presentó de improviso en el restaurante y le arreó una patada en los huevos a MJ que demostró a las claras a sus correligionarios que él no era un ser con ilimitada resistencia física al dolor como ellos hasta entonces creían. AR le perseguía día y noche, mañana y tarde, como una lapa, como polla al culo, desenfrenada y enfermizamente enchochada. Una tarde  MJ salió a echar gasolina al carro. A su regreso encontró la casa revuelta y destrozada. Su ropa había sido lanzada a una acequia, y el televisor reposaba en la acera después de salir como un Sputnik por la ventana. Horas más tarde la policía local le hizo una visita con una denuncia por maltrato psicológico en la mano. AR pidió una orden de alejamiento, lo que dio un respiro a MJ, pero ésta le llamaba por teléfono una media de doce veces al día pidiéndole perdón o chillando, y se presentaba a horas intempestivas aporreando la puerta berreando a veces que le amaba o a veces que iba a pagar a unos moldavos amigos suyos para que lo matasen.</p>
<p>Ay amigo, qué cabrón es el destino. Llegó, como pedo en el viento, la explosión inmobiliaria, la gran burbuja de gas mostaza ladrillero. Todo lo construido comenzó a cotizarse por las nubes en la Comunidad Valenciana, hasta en los huertos donde crecía alegre la bachoqueta se hicieron chalés adosados. Los dueños del local y el piso de alquiler de MJ le subieron la renta el doble. Después de un tiempo, como efecto resacoso de tanta ambición, explotó la pompa de jabón constructora y sobrevino la puta crisis inmobiliaria. Al mismo tiempo, en un efecto dominó desconcertante, los alumnos perdieron repentinamente el interés por el yoga. Los mozos y mozas del pueblo, impulsados por sus problemas monetarios, recuperaron viejas tradiciones que en el pasado les mantenían en forma, sustituyeron al caro yoga. Para mantener las carnes prietas nada mejor que correr delante del toro embolado o lanzarse carcasas de petardos a la cabeza unos a otros, eso si que atrae al buen karma. MJ no cubría gastos. Dejó el local y llegó el momento en el que no pudo continuar pagando la casa. Sólo dos chicos gays y el tonto del pueblo seguían acudiendo a sus clases; la pobreza, como una no deseada vendedora a domicilio de Avón,  había llamado a su puerta. Se vio obligado a pedir asilo en casa de unos amigos que había conocido impartiendo su elástica disciplina, unos alumnos ejemplares y creyentes como pocos en el mundo de la espiritualidad. En cuanto llegó a su choza se sintió arropado. B y ML eran muy buena gente, allí se respiraba buen rollo. Le llevaron con ellos a unas sesiones de tantra blanco, luego a unas de tantra rojo, y le presentaron a todos sus amigos con los que habían constituido la comunidad  Gaya, destinada a transmitir la energía positiva y a librar de lo negativo al mundo. Limpiaban casas de <em>poltergeist</em>, ahuyentaban fantasmas, echaban fuera al mal que habitaba en estado puro en los cuerpos humanos. MJ comenzó a darse cuenta de que el camino del yoga estaba equivocado, que él en realidad era otro elegido por las fuerzas telúricas para guiar a los habitantes de la tierra hacia la luz. B y ML le dijeron: <em>“muy bien MJ, ahora sientes lo que nosotros sentimos, el brillo resplandeciente de Gaya,  bienvenido al club”</em>. MJ fue borrando los oscuros recuerdos pretéritos gracias a la meditación, al ayuno y a los excesos con el <em>hach</em>. La felicidad invadía al fin todos los poros de su cuerpo. La libertad absoluta reinaba ebria en su alma como Juan Carlos en el palacio de la Zarzuela.</p>
<p>El ruido de las arcadas de la cría poseída por Belcebú despertó de repente a MJ de aquel trance místico, lo apartó al fin de aquella oleada de olvidadas imágenes. Abrazó fuertemente a la enferma del alma para transmitirla su energía, la cogió en su regazo y le susurró al oído dulces oraciones dedicadas a las fuerzas telúricas de la madre tierra. Mientras tanto, el gurú de MJ, el sumo sacerdote de aquel acto salvador, salió del herrumbroso barracón, se alejó unos metros entre los matojos, se bajó pantalones de pintor, blancos como la nieve, y se puso en cuclillas. Encendió un Ducados mientras sus intestinos crepitaban y evacuaban su contenido a gusto. Paladeó el humo saboreándolo lentamente. Luego, agarró una piedra del polvoriento suelo para limpiarse, se subió los pantalones, apuró el cigarrillo hasta el filtro y lo aplastó con la alpargata contra el suelo. ¿Hay algo mejor en el mundo que fumarse un <em>cigar</em> mientras se defeca? Tras el relajo, tomó rumbo  de nuevo hacia la casa. Carraspeó en la puerta para aclarar la voz y traspasó el umbral gritando: <em>“Dios es mi señor, y yo te digo, ¡sal fuera de ella, maldito, sal fuera de ella, sal fuera de ella!</em>”. Ahora la chica expulsaba por la boca una especie de sustancia mezcla entre serrín y ron miel con gas. Cada minuto que pasaba el olor a porro mitigaba más el hedor a orín.</p>
<p><em>&lt;&lt;Cuando me paro a contemplar mi estado<br />
y a ver los pasos por dó me ha traído<br />
hallo, según por do anduve perdido<br />
que a mayor mal pudiera haber llegado;</em></p>
<p><em>mas cuando del camino estoy olvidado,<br />
a tanto mal no sé por dó he venido:<br />
Sé que me acabo, y mas he yo sentido<br />
ver acabar conmigo mi cuidado.&gt;&gt;</em></p>
<p><span style="text-align:center; display: block;"><a href="http://supersucker.wordpress.com/2009/09/17/historias-casi-verdaderas-4/"><img src="http://img.youtube.com/vi/wynYMJwEPH8/2.jpg" alt="" /></a></span></p>
  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/supersucker.wordpress.com/653/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/supersucker.wordpress.com/653/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/supersucker.wordpress.com/653/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/supersucker.wordpress.com/653/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/supersucker.wordpress.com/653/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/supersucker.wordpress.com/653/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/supersucker.wordpress.com/653/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/supersucker.wordpress.com/653/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/supersucker.wordpress.com/653/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/supersucker.wordpress.com/653/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=653&subd=supersucker&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://supersucker.wordpress.com/2009/09/17/historias-casi-verdaderas-4/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>7</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/9d52b218f1510b6402886bc431f93287?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">joputa</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/yoga.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">Yoga</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://img.youtube.com/vi/wynYMJwEPH8/2.jpg" medium="image" />
	</item>
		<item>
		<title>Pandereta</title>
		<link>http://supersucker.wordpress.com/2009/09/15/pandereta/</link>
		<comments>http://supersucker.wordpress.com/2009/09/15/pandereta/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 15 Sep 2009 13:08:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>joputa</dc:creator>
				<category><![CDATA[nihilismo]]></category>
		<category><![CDATA[Adolf Eichman]]></category>
		<category><![CDATA[Bassoues]]></category>
		<category><![CDATA[Beevor]]></category>
		<category><![CDATA[Charles Martel]]></category>
		<category><![CDATA[El Negrón]]></category>
		<category><![CDATA[General Tojo]]></category>
		<category><![CDATA[Hermanos Vistel]]></category>
		<category><![CDATA[Hiro Hito]]></category>
		<category><![CDATA[Houellebecq]]></category>
		<category><![CDATA[Ivan Lewis]]></category>
		<category><![CDATA[Lago Lehman]]></category>
		<category><![CDATA[Leire Pajín]]></category>
		<category><![CDATA[Roman Feliu]]></category>
		<category><![CDATA[Saint Fris]]></category>
		<category><![CDATA[supersucker]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://supersucker.wordpress.com/?p=638</guid>
		<description><![CDATA[
Cuando los ruidos que habitan dentro de mi cabeza se hacen insoportables y el viento deja de soplar entre mis sesos, entonces no tengo más remedio que atravesar la frontera norte y perderme por la tierra de los locos galos. Todos los años he de reprimir esos instintos homicidas que siento hacia los humanos que [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=638&subd=supersucker&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p><img class="alignnone size-full wp-image-639" title="francia1" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/francia1.jpg?w=465&#038;h=287" alt="francia1" width="465" height="287" /></p>
<p>Cuando los ruidos que habitan dentro de mi cabeza se hacen insoportables y el viento deja de soplar entre mis sesos, entonces no tengo más remedio que atravesar la frontera norte y perderme por la tierra de los locos galos. Todos los años he de reprimir esos instintos homicidas que siento hacia los humanos que viven a mi alrededor al sur de los Pirineos, ante los que experimento profundas nauseas y al mismo tiempo un extraño apego. Sueño con reunirlos a todos en un recinto herméticamente cerrado en el que se ofrezca un concierto de “El canto del loco” más “Pereza” ambos taloneando a la insufrible Madonna (ofrecido por el módico precio de 200 euros) y, cuando todos estén disfrutando, enchufar a saco por el techo mangueras de gas Zyklon B. Si Adolf Eichman levantara la cabeza sobre su tumba haríamos seguramente buenas migas. Al regreso de esas incursiones por tierras extrañas pero nada inhóspitas, las ganas de asesinar al personal suelen desaparecer debido a la inexplicable añoranza que siento hacia la infecta cloaca madrileña, un lugar donde mis profundas raíces se van pudriendo, inexorablemente, con el paso del tiempo. Mi espacio tiempo se curva para empujarme siempre hacia el fondo de este país de pandereta. Esta temporada, sin embargo, mi mente no echaba de menos Madrid, no tenía ni puta gana de retornar a sus rutinas. Pero ya soy un viejo leño, me he dado cuenta de que mis piernas no pueden huir ni muy lejos ni lo suficientemente rápido, ya no puedo saltar como cuando era un joven cabrón, ni marcharme lejos de mi cueva indefinidamente. Todas las mañanas, por obra y gracia de mi tendón de Aquiles ya para siempre inflamado, sufro los rigores del reuma, lo que me hace parecer al caminar el pato Donald persiguiendo a sus tres sobrinetes por el prado.</p>
<p><img class="alignright size-full wp-image-640" title="vienne" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/vienne.jpg?w=250&#038;h=333" alt="vienne" width="250" height="333" />La crisis, la puta crisis. Yo pretendía que, imitando a Zhukov y Konev, traspasásemos las líneas defensivas  del Oder y el Spree en sentido inverso, mas nuestras carencias monetarias nos obligaron sólo aproximarnos tangencial y cobardemente a los dominios del imperio Merkel-teutón. Me imaginaba a mí mismo como a Varo, suicidándome en mitad de un bosque incógnito a merced de las hordas Queruscas a las orillas del Elba. No me extraña que el noble Sexto Quintilio se aplicase su particular <em>hara-kiri</em> tras conocer a tan germánicas y cuadriculadas tribus. Los alemanes tienen por costumbre levantarse a las seis de la mañana entonando palabras indescifrables a voz en grito. Luego se retiran a sus moradas, como las ánimas del purgatorio, a las nueve de la noche, exigiendo al resto de los mortales que guarden el cumplido respeto a su descanso. Además, parecen no haber conocido el noble arte de manejar la escobilla del water. Yo en esa cuestión soy una mezcla entre D´Artagnan y Saint Fris; agito ese palo maloliente de pelos rugosos con la hábil saña con la que el Cid blandía la Colada. Las heces huyen la verme, atemorizadas ante mi diestra mano y mi amenazador paquete de toallitas perfumadas para culo de bebé. Ese sí que es un invento, y no la bombilla del plagiador  Edison. Los germanos, a diferencia de los galos, no dan nunca los buenos días, tienen en común con los españoles el parecer estúpidos congénitos cuando acaban de levantarse de la cama.</p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/lehman2.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-641" title="lehman2" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/lehman2.jpg?w=250&#038;h=188" alt="lehman2" width="250" height="188" /></a>Saint Fris, sobrino putativo de Charles Martel, murió a las afueras de Bassoues defendiendo a los suyos de los moros, que huían a la carrera de la ira que había desatado el tío de éste en Poitiers. Cuán nobles dinastías Carolingias, Merovingias, Francas o como coño quisieran llamarse. Más tarde llegaron allí los Borbones, y plantaron kilómetros de plátanos de sombra junto a los caminos y a la entrada de sus palacios. Estos árboles aún crecen enormes por allí. Aquí los cortaron por seguridad vial, para evitar que los jóvenes ebrios que acudían a las fiestas de los pueblos perdieran sus sucias vidas en sus coches al chocar con ellos. Aquí el Borbón cada día se parece más a Hiro Hito, posando junto a Zapatero como si este fuera el general Tojo. El emperador sociata reina, pero no gobierna, y todos sus correligionarios le dirían que viste maravillosamente aunque anduviera desnudo por la Gran Vía rumbo al templo esnob Cándido a comerse unos huevos fritos ultracaros. El país está en pelotas, pero Zapatero tiene a su Yamashita particular, Leire Pajín, la tigresa de Malasia-Benidorm, que entona loas fantásticas a su jefe sin pudor. Pero no insultemos con comparaciones a Yamashita, el héroe de Singapur; él lucía una amenazadora cara de limón, no la faz con similitudes porcinas de la Pajín, esa protagonista de la canción del verano 2009, que reza en su estribillo lo siguiente: “¿quién detiene en Benidorm palomas al vuelo, volando a ras de suelo, Pajín contra Pajín?”.</p>
<p>Un ecuatoriano golpea ligeramente la cicatriz de mi talón con su cesta del supermercado en la cola de pagar del DIA (ahorro y calidad). Tengo que ir recuperando la mirada del “si me tocas te mato”, hay que seguir luchando en el fango. Una pareja yonquis supervivientes pagan a la cajera un litro de leche y uno de cerveza con monedas de cinco y diez céntimos mientras discuten en un extraño dialecto callejero del castellano. Cuando me toca a mí soltar la pasta la anciana que va delante trata de hurtarme, con sibilino y voluntario despiste, la bolsa de plástico de pago. “Uy hijo, no me daba cuenta de que era tuya”. En el túnel M-30, un ALSA rumbo a quién sabe dónde me adelanta por la derecha a noventa por hora. Cuando le doy caza no tengo más remedio que putearle obligándole a circular a sesenta hasta que me desvío. Freno cuando se pega a mi culo,  acelero cuando se queda casi parado detrás, la gasolina sigue pudiendo al diesel en el sprint corto, como Usain Bolt con Tyson Gay. Me despido del noble conductor de autobuses sacando la mano por la ventanilla para agitarla diciéndole adiós. Esto es vida, qué maravilla, <em>welcome to the jungle</em>. Afortunadamente nos quedan los negratas cubanos exiliados que afilan sus trompetas y pianos en los bares. Gracias Román Feliu, gracias hermanos Vistel, gracias al Negrón, gracias Manuel Machado, gracias Moisés Porro, gracias Ivan Lewis, gracias Yelsy Heredia, gracias…</p>
<p><a href="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/lehman.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-642" title="lehman" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/lehman.jpg?w=250&#038;h=333" alt="lehman" width="250" height="333" /></a>La gente ha sacado del armario tupidos jerséis y chaquetas de invierno cuando esta mañana un ligero aire fresco otoñal ha invadido las calles del foro haciendo descender la temperatura desde los treinta y cinco grados hasta veinticinco. ¿Por qué no siento nunca frío? ¿Fecundó a mi madre un extraterrestre de Urano a modo de espíritu santo? Por las noches sueño que conduzco después del ocaso por la orilla del lago Lehman, con la mano izquierda fuera de la ventanilla, palpando el aire fresco. La fase REM me transporta  bajo el arquete de entrada a Lugrin, oníricamente me meto a dormir en mi catre de campaña y un erizo me despierta al hurgar en mi bolsa de basura. Apestoso despertar a la realidad rutinaria. Me refugio en Beevor, pero “Berlín” y “Stalingrado” no saben igual cuando no estoy de viaje. En la biblioteca sólo quedan libres los libros de Houellebecq. Cómo te echo de menos, sweet Jane&#8230;</p>
<p><span style="text-align:center; display: block;"><a href="http://supersucker.wordpress.com/2009/09/15/pandereta/"><img src="http://img.youtube.com/vi/PW4outnu6os/2.jpg" alt="" /></a></span></p>
  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/supersucker.wordpress.com/638/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/supersucker.wordpress.com/638/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/supersucker.wordpress.com/638/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/supersucker.wordpress.com/638/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/supersucker.wordpress.com/638/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/supersucker.wordpress.com/638/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/supersucker.wordpress.com/638/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/supersucker.wordpress.com/638/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/supersucker.wordpress.com/638/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/supersucker.wordpress.com/638/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=638&subd=supersucker&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://supersucker.wordpress.com/2009/09/15/pandereta/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/9d52b218f1510b6402886bc431f93287?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">joputa</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/francia1.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">francia1</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/vienne.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">vienne</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/lehman2.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">lehman2</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/lehman.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">lehman</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://img.youtube.com/vi/PW4outnu6os/2.jpg" medium="image" />
	</item>
		<item>
		<title>Historias casi verdaderas (3)</title>
		<link>http://supersucker.wordpress.com/2009/09/01/historias-casi-verdaderas-3/</link>
		<comments>http://supersucker.wordpress.com/2009/09/01/historias-casi-verdaderas-3/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 01 Sep 2009 22:59:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>joputa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historias casi verdaderas]]></category>
		<category><![CDATA[supersucker]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://supersucker.wordpress.com/?p=623</guid>
		<description><![CDATA[
Juan Moro, el de Valdemoro, se estaba divirtiendo más que un hijoputa el día del padre. Era ya la hora del ángelus del domingo, la hora de recogerse en la misa de doce o la de salir de cañas hacia las calles de La Latina donde se amontona esa estúpida piara de modernos urbanitas. Pero [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=623&subd=supersucker&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p><img class="alignnone size-full wp-image-624" title="cuartooscuro" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/cuartooscuro.jpg?w=465&#038;h=248" alt="cuartooscuro" width="465" height="248" /></p>
<p>Juan Moro, el de Valdemoro, se estaba divirtiendo más que un hijoputa el día del padre. Era ya la hora del ángelus del domingo, la hora de recogerse en la misa de doce o la de salir de cañas hacia las calles de La Latina donde se amontona esa estúpida piara de modernos urbanitas. Pero no, Juan Moro pasaba de todo aquello, él estaba disfrutando de aquel fin de semana interminable que había comenzado el jueves por la noche, y continuaba bailando en aquel <em>after</em> de Chueca, el New Space of Sound, al son ensordecedor de músicas infumablemente mecánicas pero irrefrenablemente pegadizas para cualquier mente atiborrada de sustancias psicotrópicas. Se había metido por la cañería bucal una cantidad indeterminada de pastillas, media docena de tripis, <em>speed</em> a paladas, unas cuantas garrafas de éxtasis líquido y la ketamina necesaria para anestesiar a todos los animales del zoo de la Casa de Campo y del circo de Ángel Cristo juntos. El número de copas de Pampero con cola consumidas por el mozo sólo podría ser calibrado por una auditoría supervisada a fondo por Price-Waterhouse. Hacía ya muchas horas que se había pulido los cuatrocientos euros que le habían pagado el miércoles unos picoletos de la escuela de guardias jóvenes de <em>Baltimore</em> a cambio de unos gramos de nieve cortada por él mismo hasta la saciedad con polvos de talco comprados en el Lidl. No llevaba ya ni un pavo en la cartera, y su gaznate sólo cataba líquidos gracias a las continuas invitaciones de John, un gay yanqui de dos metros de estatura al que había conocido hacía unas horas tras tirarle encima una copa de vodka con Cointreau. Juan había insistido en pagarle otro cubata al maromo para compensarlo por su torpeza y el pivot de Millwaukee, ante tal gesto de altruismo, se había quedado prendado de esos ojillos negros del Moro. El norteamericano se convirtió así, por puro enamoramiento, en el servidor de Juan durante unas horas, en su genio gay de la lámpara. Si Juan quería beber John acoquinaba al camarero; si Juan tenía hambre John se ofrecía a llevarlo a su piso a comer una hamburguesa; y si Juan iba a necesitar amor allí estaría John para dárselo todo, todo. John no paraba de pensar en ese pelo ensortijado y en esa piel morena sobre las sábanas de seda de su dormitorio. Juan tenía el cerebro ya tan abotargado por las drogas y el baile del pim-pan-pim-pan que si lo hubiesen penetrado por sorpresa ni se hubiera enterado hasta el martes por la mañana. El <em>yankee</em> se sentía ya casi victorioso, arrimaba cada vez más cebolleta sobre Juan sin que el joven <em>deeler</em> valdemoreño opusiera resistencia. Tras varios acercamientos John decidió cruzar el Rubicón, y le echó mano al paquete con la decisión de un Marine de la 101 división aerotransportada durante el día D . La virilidad de Juan salió de repente en su defensa desde la linea Maginot de su bragueta y le despertó del colocón de sopetón, como en un salto al vacío. El percal no era de su agrado. Toda su vida pasó ante sus ojos en unos segundos e incluso en centésimas calibró cómo resultaría la experiencia del sexo con un hombre, si en el fondo no sería cuestión de probar, ya que tanto en el comer como en el follar todo es empezar. Pero, haciendo caso del casticismo más recalcitrante que habitaba en lo más hondo de su corazón, decidió la solución cobarde, la huída. Se le ocurrió espetar el previsible estribillo: “voy a mear”, y salió como alma que lleva el diablo hacia los servicios del antro. Evacuaría su agüita amarilla, después se escabulliría por la puerta y si te he visto, John &#8220;gay pagacopas&#8221;, no me acuerdo. Pero no todo iba a ser un camino de rosas hacia la salvación. Al divisar el meódromo desde la puerta el panorama no era precisamente edificante: aquello parecía una reunión de obispos borrachos el día del apocalipsis. La oscuridad era casi absoluta y una multitud de siluetas musculosas se adivinaban, cimbreantes como anguilas eléctricas, entre la penumbra. Juan Moro corrió entre aquella maraña de cuerpos sudorosos como Casio Querea por el bosque de Teutoburgo.  Consiguió entrar a duras penas en una cabina cagadero al fondo de aquella Gomorra. Al comprobar que el habitáculo carecía de puerta le recorrieron escalofríos desde la nuca hasta el orto. Mientras aflojaba la vejiga giró su cabeza y, entre las sombras, adivinó la silueta John,  que entraba en su busca como caballo desbocado en aquella mezcla de cuarto oscuro y baño. El elefante no tardó en penetrar en la cacharrería y en identificar al Moro gracias al voluminoso peinado rizado micrófono que el de Valdemoro lucía como si fuera el sexto hermano de los Jackson Five. John entró en aquella sucia  garita y se colocó frente a frente con Juan, duelo al sol bajo los focos de neón que hacían lucir fluorescentes las dentaduras. Intentó darle un beso, pero éste le apartó la boca. Juan Moro no llegó a llorar como Boabdil en Granada, pero casi. Sólo acertó a decir: “John, ya me he fijado que te gusto, pero soy heterosexual, ¿comprendes? Heterosexual&#8230;”</p>
<p><em>&lt;&lt;Como las heces cálidas de un palomar vetusto<br />
mil sueños en mí dejan una dulzura ardiente:<br />
y así mi corazón es como un triste arbusto<br />
que tiñen rojas gotas de un oro incasdencente&gt;&gt;</em></p>
<p><em><br />
</em></p>
<p><span style="text-align:center; display: block;"><a href="http://supersucker.wordpress.com/2009/09/01/historias-casi-verdaderas-3/"><img src="http://img.youtube.com/vi/z5PbVrorP2A/2.jpg" alt="" /></a></span></p>
<p><a href="mailto:gachas@excite.com">gachas@excite.com</a></p>
  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/supersucker.wordpress.com/623/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/supersucker.wordpress.com/623/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/supersucker.wordpress.com/623/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/supersucker.wordpress.com/623/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/supersucker.wordpress.com/623/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/supersucker.wordpress.com/623/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/supersucker.wordpress.com/623/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/supersucker.wordpress.com/623/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/supersucker.wordpress.com/623/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/supersucker.wordpress.com/623/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=623&subd=supersucker&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://supersucker.wordpress.com/2009/09/01/historias-casi-verdaderas-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/9d52b218f1510b6402886bc431f93287?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">joputa</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/09/cuartooscuro.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">cuartooscuro</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://img.youtube.com/vi/z5PbVrorP2A/2.jpg" medium="image" />
	</item>
		<item>
		<title>Historias casi verdaderas (2)</title>
		<link>http://supersucker.wordpress.com/2009/08/02/historias-casi-verdaderas-2/</link>
		<comments>http://supersucker.wordpress.com/2009/08/02/historias-casi-verdaderas-2/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 01 Aug 2009 23:27:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>joputa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historias casi verdaderas]]></category>
		<category><![CDATA[Alcorcón]]></category>
		<category><![CDATA[I´m your man]]></category>
		<category><![CDATA[J]]></category>
		<category><![CDATA[Leonard Cohen]]></category>
		<category><![CDATA[San José de Valderas]]></category>
		<category><![CDATA[supersucker]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://supersucker.wordpress.com/?p=610</guid>
		<description><![CDATA[
J  odiaba las clases, odiaba a los profesores, odiaba a los alumnos de todas las edades, incluso odiaba a las pizarras y a las putas tizas. Si todos se murieran él sería feliz. Los otros niños le machacaban, le pegaban, le vejaban, le insultaban. J no cagaba nunca en el colegio, y rara vez meaba, [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=610&subd=supersucker&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p><img class="alignnone size-full wp-image-611" title="urinarios" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/08/urinarios.jpg?w=465&#038;h=306" alt="urinarios" width="465" height="306" /></p>
<p>J  odiaba las clases, odiaba a los profesores, odiaba a los alumnos de todas las edades, incluso odiaba a las pizarras y a las putas tizas. Si todos se murieran él sería feliz. Los otros niños le machacaban, le pegaban, le vejaban, le insultaban. J no cagaba nunca en el colegio, y rara vez meaba, se las arreglaba para aguantarse hasta casa, ya que le daban arcadas sólo de pensar en entrar en aquellos repugnantes wateres adornados con tan penetrante hedor a orín y humanidad infantil. Salía de su casa a las ocho de la mañana y regresaba a las cinco y media de la tarde, la tortura era larga. Durante ese lapso de tiempo su cuerpo no se vaciaba de líquidos más que mediante el sudor y la excreción nasal. Gracias a la práctica de tan escatológico deporte y al paso inquebrantable de los años, que siempre al humano le añade diabólica experiencia, J consiguió un tremendo control de sus esfínteres, su recto se convirtió en una válvula de acero infranqueable para las heces fecales, una habilidad inversamente proporcional a su facultad de controlar la eyaculación, reto que nunca llegó a superar ni con entrenamiento duro a base de masturbación compulsiva estilo mandril. J podía, además, hacer sonar sus intestinos con la habilidad de un maestro de la gaita, podía interpretar bellas melodías al estilo de las de Carlos Núñez con el suave pero bizarro viento de metano que expulsaban sus nalgas al relajarse. Era capaz de conseguir un cuesco de aceptable sonoridad cada quince segundos sin esfuerzo, y repetir esa flatulenta operación durante horas sin desfallecer ni acudir a urgencias del hospital. J es en la actualidad claramente comparable en cuanto a pedos con Usain Bolt en el atletismo. Si el esprinter jamaicano es capaz de correr los cien metros lisos en nueve segundos y sesenta y nueve centésimas, J es capaz de convertir una lata de fabada litoral en novecientos sesenta y nueve malolientes pedos en cien minutos, y todo ello sin necesidad de perder el tiempo en un gimnasio ni de maltratar su cuerpo con pesas o anabolizantes.</p>
<p>J estaba enamorado de una niña calienta pollas de su clase, M, que ni se dignaba a mirarle. Las hembras, por aquel entonces e incluso siempre, no reparaban más que en los delincuentes juveniles y en los viriles repetidores, únicos machos a los que dejaban magrear sus inmaduros cuerpos tumbadas sobre el césped de los míseros parques del extrarradio. J se masturbaba compulsivamente pensando en ella y una tarde consiguió la cifra record de ocho eyaculaciones; tuvo que pasar la fregona con energía sobre el suelo de su cuarto, aprovechando el rato en que su madre bajó a tirar la basura, para mitigar las agrias mancha con las que había adornado el parquet. J perdió la cordura una mañana, ya que durante el recreo le contó a un supuesto amigo que le gustaba M, que estaba locamente enamorado de ella. Un mes más tarde Jesús Cerdá, un matón repetidor tres años mayor que él y compañero de séptimo curso de EGB, se acercó a J a la salida. J creyó que le iba a llamar maricón y a pegarle, como hacía siempre, pero éste, entre sollozos, relató que la chica por la que bebía los vientos J le había confesado a él, mientras hacían el amor bajo un pino piñonero del parque sito junto a las vías del tren de Alcorcón, que estaba loquita por J, y que ella no se había corrido durante aquel coito con la excusa de que sólo podía alcanzar el orgasmo pensando en J. M le había pedido llorando a Jesús que por favor hablara con J para hacerle llegar sus sentimientos, que no podía decirle aquello en persona porque le daba vergüenza que sus amigas la vieran con uno de los feos del colegio, que si J la amaba de verdad acudiera al cine del barrio aquel sábado por la tarde, a la sesión de las siete, y que dentro, en la última fila, se encontraría con él. A J le dio un vuelco el corazón aquel martes, y hasta el sábado no se le levantó el nabo ni para hacer una paja, todo por amor. Soñaba con dormir con ella, sorprendentemente no con que se la chupara; se había vuelto noble y limpio de repente. Llegó el sexto día de aquella semana y J se acicaló, se vistió con unos pantalones Levis piratas del rastrillo del San José de Valderas, se calzó unas Nike Wimbledon de su hermano que le estaban dos números grandes y se embadurnó hasta provocar el vómito en sus semejantes con la colonia Brummel de su padre.  Se marchó al cine nervioso como un flan Dhul fantaseando en cómo sería aquello del amor real de carne y hueso. Llegó diez minutos antes de comenzar la sesión. Echaban un suculento programa doble: “Los liantes” y “El lago azul”. Aguantó casi cuatro horas en soledad esperando a su amada, que nunca apareció por el lugar. Al menos J pudo tirarse sus habituales ventosidades a gusto sin miedo al rechazo de su Julieta. A la salida se dio cuenta de la burla al ver a Jesús y a tres más de los hijos de puta de sus compañeros enfrente de la puerta riéndose. Le llamaron maricón y gilipollas a gritos para que toda la gente lo escuchase. Le siguieron casi hasta su casa mofándose de él, incluso le dieron tres collejas que le dejaron el cogote color papaya. Las risas en clase siguieron hasta final de curso, y las hotias en su contra también, cíclicamente, día sí y día también. Años más tarde, J, enchufado por su hermano mayor, consiguió trabajo en un periódico de tirada nacional, y en la actualidad cobra más de dos mil euros de sueldo por casi no hacer nada. J mataba las tardes de adolesciencia y soledad en su habitación escuchando los discos de Pink Floyd y de los Eagles de su hermano, fingiendo que era un tipo sensible y que amaba la música de los grupos dinosaurio de los 70. J se sigue masturbando compulsivamente, incluso en los servicios de su trabajo, incluso después de follar con su mujer, incluso, a veces, excitándose con los anuncios de putas de los canales de televisión local. J sólo se quiere a sí mismo, a los demás les pueden dar por el culo. J tiene que fingir todos los días de su vida que siente algo positivo por alguno de los restantes habitantes del planeta tierra. J caga todos los días dos veces en el trabajo. J dice que ha leído a Jules Renard, sospecho que es mentira.</p>
<p><em>&lt;&lt;Pelo de Zanahoria, las nalgas apretadas, los talones bien plantados, se echa a temblar en las tinieblas. Son tan espesas que se cree ciego. De pronto una ráfaga lo envuelve como un paño helado, para llevárselo. ¿No hay zorros y hasta lobos echándole el aliento en los dedos, junto a las mejillas? Por lo visto, lo mejor es precipitarse hacia las gallinas con la cabeza adelante para agujerear las sombras. Tanteando, coge el gancho de la puerta. Al ruido de sus pasos las gallinas, asustadas, se agitan cloqueando sobre sus perchas. Pelo de Zanahoria les grita:  -¡Callaos ya, soy yo!&gt;&gt;</em></p>
<p><em><br />
</em></p>
<p><span style="text-align:center; display: block;"><a href="http://supersucker.wordpress.com/2009/08/02/historias-casi-verdaderas-2/"><img src="http://img.youtube.com/vi/r24_T-HOcyg/2.jpg" alt="" /></a></span></p>
<p><a href="mailto:gachas@excite.com">gachas@excite.com</a></p>
  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/supersucker.wordpress.com/610/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/supersucker.wordpress.com/610/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/supersucker.wordpress.com/610/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/supersucker.wordpress.com/610/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/supersucker.wordpress.com/610/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/supersucker.wordpress.com/610/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/supersucker.wordpress.com/610/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/supersucker.wordpress.com/610/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/supersucker.wordpress.com/610/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/supersucker.wordpress.com/610/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=610&subd=supersucker&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://supersucker.wordpress.com/2009/08/02/historias-casi-verdaderas-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/9d52b218f1510b6402886bc431f93287?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">joputa</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/08/urinarios.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">urinarios</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://img.youtube.com/vi/r24_T-HOcyg/2.jpg" medium="image" />
	</item>
		<item>
		<title>Historias casi verdaderas (1)</title>
		<link>http://supersucker.wordpress.com/2009/07/14/historias-casi-verdaderas-1/</link>
		<comments>http://supersucker.wordpress.com/2009/07/14/historias-casi-verdaderas-1/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 14 Jul 2009 22:03:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>joputa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historias casi verdaderas]]></category>
		<category><![CDATA[Albacete]]></category>
		<category><![CDATA[Condón]]></category>
		<category><![CDATA[embarazada]]></category>
		<category><![CDATA[Murcia]]></category>
		<category><![CDATA[Sanchinarro]]></category>
		<category><![CDATA[supersucker]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://supersucker.wordpress.com/?p=596</guid>
		<description><![CDATA[
Doce y media de la noche, y sereno. Sanchinarro city, ciudad fantasma. Ya ha comenzado a caminar el 16 de noviembre del año de Dios de 2008. En la calle hace fresquete, pero dentro del piso hace calor, el ambiente está cargado en la habitación. M “el flaco” suda como un gorrino. T, la oncóloga, [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=596&subd=supersucker&ref=&feed=1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><br /><p><img class="alignnone size-full wp-image-597" title="condon" src="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/07/condon.jpg?w=465&#038;h=268" alt="condon" width="465" height="268" /></p>
<p>Doce y media de la noche, y sereno. Sanchinarro <em>city</em>, ciudad fantasma. Ya ha comenzado a caminar el 16 de noviembre del año de Dios de 2008. En la calle hace fresquete, pero dentro del piso hace calor, el ambiente está cargado en la habitación. M “el flaco” suda como un gorrino. T, la oncóloga, descansa a su lado tumbada boca abajo tras el acto sexual. M se levanta de un salto del catre, coge el móvil que descansa sobre la mesilla y encamina sus pasos hacia el retrete para evacuar la meada post eyaculación. Mingita con alivio y después cierra la tapa del inodoro, se sienta sobre él y escribe, con una sonrisa de puerco cínico en la cara, un <em>sms</em>: “Acabo de pegarle un lechazo a T en la espalda. Por cierto, feliz cumpleaños”. J “el gay”, el cumpleañero en cuestión, no recibió nunca tan tempranero mensaje de felicitación. Al pulsar el botón para enviar de repente sonó un pitido en el dormitorio contiguo. Era el móvil de T avisando que una misiva electrónica acababa de llegar. T dejó plantado a M al cabo de unos días. T le contó a sus compañeras de trabajo que M era un cerdo, un gilipollas y un hijo de puta, que le iba a tomar el pelo con sus gracietas a su puta madre, y que además era un simple. M estuvo mintiéndome durante meses al contarme que había superado sus problemas para colocarse el condón sobre su miembro viril, al decirme que ya no se le bajaba al notar la fina capa de látex extendida sobre su piel. Aseguraba que con T había conseguido tomar las medidas profilácticas que con ninguna otra hembra (también sostiene que no ha conocido sexualmente varón) en sus treinta y tantos años de promiscua existencia había logrado. Finalmente, tras reconocer su mentira ante mí, para justificarse M argumentó que, por ser investigadora en el campo de la oncología, a T la realizaban pruebas cada poco tiempo en lo concerniente a enfermedades de todo tipo, incluidas las de transmisión sexual. M aseguraba que con ella no había nada que temer, que estaba bien limpia y pulcra, y que la marcha atrás era un noble arte que siempre, contra viento y marea, a él le había funcionado. Además, también había que considerar el sexo oral como una placentera alternativa. T y M son ambos murcianos, residentes en Madrid, y han dejado de ser novios, amantes o como coño quiera llamarse.</p>
<p>Una tarde de la fría primavera de 2009 M fornicó alegremente y sin protección alguna con una albaceteña que conocía de sus pretéritos tiempos en la universidad de Murcia. A sus espermatozoides, tantos años vagos de siete suelas, aquella velada les dio por trabajar de forma estajanovista y acertaron en el blanco, dieron en el centro de la diana de un óvulo no se sabe si manchego o murciano, porque hace unas pocas décadas Albacete no formaba parte de Castilla la Mancha sino de la región del pimentón. M se lo contó casi inmediatamente a J ahorrándose en este caso los detalles morbosos, y éste le reprendió con inquina reprochándole  su constante afición de jugar a la ruleta rusa con el destino. Tras unos minutos fingiéndose enfadado, J le dio un abrazo insincero a M y le espetó las cuatro frases manidas al uso para la ocasión, las que nadie en el fondo entiende: que enhorabuena, que al fin y al cabo esta vida estaba para vivirla, que esta puta existencia son cuatro días y que ambos tenían ya una edad como para repoblar el planeta sin remordimientos ni reproches absurdos. La parienta de J llevaba también embarazada unos meses, ¿quién sabe si en un futuro no muy lejano los vástagos de ambos no podrían sentirse atraídos sexualmente, emparejarse y reproducirse, perpetuando así los amistosos vínculos de ambos? Tampoco rechazarían que si sus hijos fueran del mismo sexo surgiese entre ellos una atracción sexual  que les llevase  a convivir emparejados en Chueca y a adoptar un niño enano vietnamita, no en vano a J no le producen rechazo visual las películas X en las que no aparecen mujeres durante los coitos.</p>
<p>M se marchará unos días a la playa con su chica en compañía de sus suegros, luego volverán a Albacete para hacerle la ecografía de rigor. J se largará con la suya a Maspalomas, paraíso <em>swinger</em>. Sus respectivos bombos irán creciendo a medida que el año transcurra. J dice que el parto igual le jode el fin de año. M pagará la mitad de la hipoteca de su señora, mientras que J no deja que su pareja apoquine ni un céntimo de la suya, sólo comparten gastos de agua, luz y electricidad, ya que el piso es suyo con unas condiciones hipotecarias muy ventajosas y,  si en un futuro (Dios no lo quiera) se divorciasen, él piensa que a ella se le debería caer la cara de vergüenza si reclamase esa ajena propiedad. M siempre ha sido más confiado y menos cabrón que J. En una ocasión ambos compartieron a la misma chica en el plazo de veinticuatro horas, aunque sólo J la pudo penetrar, pues ella era partidaria de practicar el sexo con protección y a M tanta seguridad le lleva indefectiblemente al gatillazo. Pero M tuvo su felación de rigor en la ducha. Horas más tarde, J tuvo relaciones sexuales completas con ella después de que M le dijera: “fóllatela si te sale de los huevos”. M lleva un tatuaje en el brazo izquierdo con el símbolo de Depeche Mode. J se compró una Fender Stratocaster cara, muy cara, pero hace tiempo que no la toca. J suele cansarse de casi cualquier cosa que hace, pierde el interés por todo lo divino y lo humano con extrema facilidad. J es un tipo muy muy muy nervioso, tanto como M, pero a este último la procesión le corre por dentro sin dejarse ver en exceso.</p>
<p><em>&lt;&lt;inverno inverno<br />
el inverno me gusta<br />
si hace calor&gt;&gt;</em></p>
<p><em><br />
</em></p>
<p><em> </em></p>
<p><span style="text-align:center; display: block;"><a href="http://supersucker.wordpress.com/2009/07/14/historias-casi-verdaderas-1/"><img src="http://img.youtube.com/vi/fg_FKAz1ceY/2.jpg" alt="" /></a></span></p>
<p><a href="mailto:gachas@excite.com">gachas@excite.com</a></p>
  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/supersucker.wordpress.com/596/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/supersucker.wordpress.com/596/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/supersucker.wordpress.com/596/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/supersucker.wordpress.com/596/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/supersucker.wordpress.com/596/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/supersucker.wordpress.com/596/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/supersucker.wordpress.com/596/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/supersucker.wordpress.com/596/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/supersucker.wordpress.com/596/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/supersucker.wordpress.com/596/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=supersucker.wordpress.com&blog=1127383&post=596&subd=supersucker&ref=&feed=1" /></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://supersucker.wordpress.com/2009/07/14/historias-casi-verdaderas-1/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/9d52b218f1510b6402886bc431f93287?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">joputa</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://supersucker.files.wordpress.com/2009/07/condon.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">condon</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://img.youtube.com/vi/fg_FKAz1ceY/2.jpg" medium="image" />
	</item>
	</channel>
</rss>